Junts per Catalunya estudia jugar la carta de la inmunidad parlamentaria de Puigdemont

Puigdemont, durante su comparecencia desde Bruselas el 22 de diciembre en la que valoró el resultado de las autonómicas. :: JOHN THYS / afp/
Puigdemont, durante su comparecencia desde Bruselas el 22 de diciembre en la que valoró el resultado de las autonómicas. :: JOHN THYS / afp

La coalición alega que no podría ser detenido mientras el expresidente descarta gobernar desde prisión y abre la puerta a no regresar a España

CRISTIAN REINO BARCELONA.

La política catalana sigue dando vueltas en la noria de Carles Puigdemont y sus planes de regreso o no a España. A diez días como máximo de la sesión de investidura, cuya fecha se sabrá con toda probabilidad este lunes, después de que el presidente de la Cámara catalana completara ayer la ronda de contactos con los líderes de los partidos, el expresidente de la Generalitat continúa jugando al despiste. Mientras Puigdemont, desde Bruselas, abrió por primera vez la puerta a no regresar a España y a gobernar desde la capital belga, sus colaboradores en Barcelona apelaron a la inmunidad de la que gozan los diputados para intentar la vuelta a Cataluña y afrontar la investidura.

Los representantes de Junts per Catalunya que están llevando el peso de la candidatura desde Barcelona, Elsa Artadi y Eduard Pujol, anunciaron que están valorando alegar ante el Tribunal Supremo o ante la mesa del Parlamento la inmunidad que asiste a los diputados: «No se les puede detener si no están cometiendo un acto criminal en aquel momento». Fuentes neoconvergentes apuntaron incluso que el vicepresidente de la Cámara catalana, Josep Costa, está estudiando uno de los libros que sobre este asunto ha escrito el fiscal general del Estado, Julián Sánchez Melgar. La primera opción que barajan los secesionistas, en cualquier caso, es la investidura a distancia de Puigdemont, que ayer dio a entender que sus planes no pasan por cruzar la frontera española.

El expresidente de la Generalitat insistió en la investidura telemática, a pesar de las dudas que genera desde el punto de vista legal y pese a que los propios letrados de la Cámara emitieron un informe en contra. A su juicio, no existe ninguna norma que prohíba ser elegido desde Bruselas, incluso que otro diputado pueda leer en su nombre el discurso de investidura. «El reglamento no lo prohíbe», dijo.

Méndez de Vigo: «El Gobierno está en el ejercicio del 155 e impedirá que se cometa una ilegalidad»

Puigdemont intentará forzar la normativa de la Cámara a la espera de la decisión que pueda tomar la mesa del Parlamento y, acto seguido, podría optar por intentar gobernar desde Bruselas, a donde huyó el 30 de octubre. A su entender, desde prisión, si regresa a España y es detenido, no podría ejercer la presidencia, pero sí en cambio desde Bruselas a través de las nuevas tecnologías. «Entre presidiario o presidente, prefiero ser presidente», dijo en un mensaje velado a Oriol Junqueras, por si Esquerra tuviera aún la tentación de proponer al republicano como candidato a la Presidencia de la Generalitat. «Estamos trabajando distintos escenarios de investidura», señalaron en Junts per Catalunya. «Trabajamos con el convencimiento de que con el reglamento en la mano, la investidura es posible. No solo es posible, sino que será», aseguró Pujol. «Si el Rey no firma el decreto -desdeñó Puigdemont-, el problema lo tendrá él».

Una cosa es la investidura. El Gobierno de Mariano Rajoy, de hecho, asume que el debate podría llegar a celebrarse si no hay escrito o acto jurídico previo que recurrir. Pero otra distinta es que la elección tenga validez, dado que el Ejecutivo la impugnará de inmediato y en ningún caso procederá con el traspaso de poderes. «El Gobierno está en el ejercicio del artículo 155 y nadie en España puede tener duda de que impedirá que se cometa cualquier ilegalidad», advirtió el portavoz, Íñigo Méndez de Vigo.

El anuncio

En la Moncloa seguirán con atención la intervención de Roger Torrent este lunes. El presidente del Parlamento catalán anunciará el candidato que propone para ser investido presidente de la Generalitat. Esquerra, como Junts per Catalunya, apoyó ayer que sea Puigdemont. Pero no aclaró si ve viable la investidura a distancia y si apoyaría esta fórmula. La formación independentista se resiste a ceder a la presión de Puigdemont, aunque los neoconvergentes «no conciben» otra posibilidad.

El diputado Raül Romeva condiciona ahora su respaldo a la 'teleinvestidura' a la decisión que tome la mesa. Torrent, de entrada, afirmó ayer que garantizará que haya un aspirante «que pueda ser investido y que haya un Gobierno que pueda gobernar desde el minuto uno». Lo que no está asegurado con Puigdemont.

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