Junqueras invoca al «preso Mandela» para insistir al Supremo en su permiso de salida

Oriol Junqueras (ERC). :: efe/
Oriol Junqueras (ERC). :: efe

Ve una «distorsión» la negativa del juez Llarena para que pueda acudir a las sesiones del Parlament y ejercer su derecho de participación

MATEO BALÍN

madrid. Oriol Junqueras mantiene la esperanza de asistir en persona al pleno de investidura en el Parlament, que se celebrará como fecha tope el miércoles 31 de enero. Su abogado presentó ayer un recurso ante la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo contra la decisión del juez Pablo Llarena, instructor de la causa del 'procés', de denegarle un permiso de salida.

En el escrito de 15 folios, el exvicepresidente de la Generalitat insiste en que debe ser trasladado a un cárcel próxima a su domicilio para poder asistir a la sesión e impedir así la «distorsión de la institución parlamentaria» debido a su ausencia. El presidente de Esquerra Republicana (ERC) y diputado electo quiere, además, garantizar sus derechos procesales y personales «como son los inherentes a estar a menor distancia de su esposa y sobre todo de sus hijos». Por ello reclamó a los magistrados que autoricen el traslado al Centro Penitenciario Brians-I, próximo a su domicilio, o a otro de la Administración Penitenciaria de Cataluña.

Junqueras pidió concretamente que también se autoricen los permisos de salida o excarcelaciones para su asistencia al pleno de investidura, que se producirá transcurrido un máximo de diez días hábiles desde la constitución ayer del Parlament «o bien se determine la conveniencia de otorgar dichos permisos para que el derecho de participación política pueda efectuarse en futuros plenos».

El auto de Llarena del pasado 12 de enero rechazaba el permiso por la reiteración delictiva de Junqueras. Una circunstancia que llevó a su defensa a presentar este recurso de suplica a la Sala para agotar la vía interna ante una eventual impugnación ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos.

Estudio del fiscal general

El abogado Andreu Van Der Eyden aludió asimismo a las denominadas Reglas Mínimas de las Naciones Unidas para el Tratamiento de los Reclusos, las llamadas 'Reglas Nelson Mandela', que señalan que «las restricciones impuestas a las personas privadas de libertad deben limitarse a lo estrictamente necesario y ser proporcionadas a los objetivos legítimos que se pretendan conseguir con ellas».

En situación de prisión provisional, por tanto, un diputado electo ha de poder ejercer sus funciones políticas esenciales, «y por más que su encarcelamiento haga incompatible la asistencia diaria a la cámara legislativa o su participación en comisiones parlamentarias (donde podrían ser sustituidos), no puede implicar su inasistencia al plenario ni la pérdida de su voto, circunstancia que alteraría la función misma del Parlamento y afectaría a un poder del Estado», justificó la defensa del líder de ERC.

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