Investigan por la consulta del 1-0 al secretario general de Presidencia

R. C. MADRID.

El secretario general de Presidencia de la Generalitat, Joaquim Nin, comenzó ayer a declarar como testigo en la comandancia de la Guardia Civil de Barcelona y acabó como investigado. El cambio de condición se produjo a mitad del interrogatorio, cuando los agentes informaron al dirigente del Gobierno catalán que su testimonio le podía incriminar en los preparativos para la celebración de la consulta del 1 de octubre.

La advertencia se realizó para garantizar el derecho de defensa de Nin, que a partir de este momento pasó a tener derecho a recibir asistencia jurídica. Es lo que pidió el secretario de Presidencia, que a modo de precaución ya había acudido a declarar acompañado por su letrado, pero que hasta ese momento no había podido presenciar el interrogatorio. Ahora deberá ser el juez el que confirme o no la imputación de Nin. Ayer también fue citado como testigo el director general de Atención Ciudadana de la Generalitat, Jordi Graells, aunque en su caso no se dio cambio de condición.

Los dos altos cargos de la Generalitat fueron llamados por la Guardia Civil en relación a la puesta en funcionamiento de dos webs en las que se informa sobre el referéndum del 1 de octubre y sobre la campaña lanzada por el Ejecutivo autonómico para crear un registro de catalanes residentes en el extranjero, que serviría, entre otras cosas, para poder votar en la consulta secesionista.

Junts pel Sí denunció que se trata de encausar a Nin por «el único hecho de poner urnas», una afirmación con la que quizá por error se da a entender que el secretario general de Presidencia participa en los preparativos de la consulta. El portavoz adjunto de la coalición independentista en el Parlament, Roger Torrent, afirmó que ante hechos como éste «no se puede ser equidistante». «En un lado están la policía y los tribunales y en el otro las urnas», añadió.

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