Inversores y mercados, ajenos por ahora al vendaval independentista

El Tesoro logró colocar 4.780 millones ayer, con una demanda que duplicó la oferta, mientras el Ibex-35 se mantuvo sin vaivenes

J. A. BRAVO MADRID.

El vendaval independentista parece resultar, por ahora, solo una brisa -para algunos, con pequeñas rachas de importancia- para los mercados en general y, en particular, los propios inversores. Un buen ejemplo de ello se vivió ayer con la última subasta de deuda pública, en la que el Estado logró mantener la buena racha de citas anteriores con una demanda que duplicó la oferta al superar los 9.047 millones.

En concreto, el Tesoro Público pudo captar 4.780 millones de euros en una emisión a medio y largo plazo, con un apetito especial por parte de los inversores extranjeros. Estos coparon dos tercios de la colocación final de bonos y, además, recibiendo un rendimiento menor que semanas antes por su dinero.

En bonos a cinco años, la emisión quedó finalmente limitada a 1.775 millones con un interés marginal del 0,22% frente al 0,25% de la subasta anterior. En obligaciones a 10 años el Tesoro se hizo con otros 1.307 millones, comprometiéndose esta vez a un tipo del 1,54% frente a casi el 1,66% que ofreció el 20 de julio.

Solo la banca, y en especial el Sabadell (-3,6%), fueron penalizados, aunque más por la apreciación del euro

Algo parecido pasó con dos lanzamientos más, uno de 997 millones en obligaciones a 15 años con un rendimiento inferior al 2,2% y otro de 700 millones en bonos a 10 años indexados a la inflación con una referencia del 0,38%. El ahorro en ambos fue de varias décimas.

En esa misma línea, la prima de riesgo de la deuda soberana española (lo que se ha de pagar de más en relación a la alemana, tomada como medida europea) bajó tres puntos básicos hasta quedar en 119, tras la subida apreciable que sí registró el miércoles. El mantenimiento de los tipos de interés en la Eurozona en el 0% y la ausencia de novedades en la reunión de ayer del BCE contribuyeron también a que el rendimiento exigido al bono español a 10 años, referente de los mercados para las comparativas entre países, descendiera una décima hasta el 1,49%.

En los mercados europeos, incluido el español, parece preocupar más por el momento que pueda pasar con la fuerte apreciación del euro -perjudicial para las exportaciones, motor de la recuperación económica en la UE- y la inflación que los efectos a corto plazo de los últimos movimientos de la deriva independentista en Cataluña. Así, el índice selectivo español se mantuvo casi plano ayer, bajando más los referentes belga (-0,6% el BEL 20) e italiano (-0,4% el FTSE MIB 40).

El Ibex-35 apenas se dejó menos de una décima (-0,06%) en una jornada que, a priori, se temía mucho más de lo que luego deparó. La banca, que arrastra una debilidad casi recurrente desde la crisis financiera, concentró los descensos aunque siempre inferior a un punto.

Solo el Sabadell sufrió una caída apreciable (-3,6%), aunque los expertos creen que el factor catalán (CaixaBank únicamente bajó un 0,4%) no pesó tanto en contra como su fuerte exposición a las divisas (la mitad de su negocio ya está en Reino Unido y eso con un euro que ya vale 0,91 libras). Incluso Grifols, de origen catalán, se apreció un 1,4%.

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