Interior entrega 805 fusiles a la Policía para proteger grandes ciudades

Agentes de la Policía Nacional vigilan en el Metro de Madrid. :: efe/
Agentes de la Policía Nacional vigilan en el Metro de Madrid. :: efe

Se trata del HK G36 alemán, valorado en 1.500 euros la unidad, un arma que el Gobierno niega a los Mossos desde hace meses

MELCHOR SÁIZ-PARDO

madrid. El objetivo es tener capacidad de respuesta en cualquier gran ciudad de España ante la posibilidad de un ataque yihadista con vehículos o, como ha ocurrido en Francia, con armas automáticas. El Ministerio del Interior, según la documentación a la que ha tenido este periódico, ya ha distribuido entre las diferentes unidades de la Policía Nacional un verdadero arsenal de modernas armas de guerra. Se trata de 805 fusiles de asalto Heckler & Koch G36, de calibre 5,56 y de fabricación alemana. Un arma, de un valor superior a los 1.500 euros por unidad, con mayor capacidad de fuego que los Kalashnikov que han venido usando los terroristas en occidente.

El HK G36, que ya se ha convertido en el arma de referencia antiyihadista, tiene una cadencia de 750 disparos al minuto frente a los 600 del popular Kalashnikov AK-47. Fue hasta 2017 el fusil de las fuerzas armadas alemanas y ya se estaba usando en las Unidades de Operaciones Especiales de la Armada y de la Infantería. Sin embargo, la Policía, que ya contaba con otras armas largas mucho más antiguas como las escopetas Franchi o los fusiles de asalto españoles Cetme, no quiere 'militarizar' a todas sus unidades con un arma tan letal.

Interior ya ha informado oficialmente al Consejo de la Policía que solo sus unidades de élite van a tener en dotación los HK G36. Según los informes, casi la mitad de estas armas (394) han ido a las Unidades de Intervención Policía (UIP, antidisturbios). Desde que Interior elevara de tres a cuatro el nivel de alerta antiterrorista en junio de 2015, las UIP han sido la vanguardia de la seguridad callejera contra el yihadismo, con un despliegue casi permanente en puntos críticos.

Las Unidades de Prevención y Reacción (UPR, las hermanas 'pequeñas' de la UIP) son las otras grandes destinatarias de las nuevas armas de guerras con 149 fusiles de asalto. Según los informes de Interior, los Grupos Especiales de Operaciones (GEO), la unidad de asalto más conocida de la Policía, ya cuenta en dotación con 74, mientras que a la otra unidad de élite para intervenciones de riesgo, los Grupos Operativos Especiales de Seguridad (GOES), le han dado 24.

Veto a los Mossos

A la División de Cooperación Internacional, la unidad que gestiona la protección de las embajadas españolas en el extranjero, han ido a parar 30 y a las comisarías especiales de la Casa Real (dos), de la Presidencia del Gobierno (cinco) y del Congreso (dos). En el arsenal del depósito del Servicio de Armamento del Cuerpo Nacional de Policía, Interior todavía guarda 99.

Varios sindicatos y mandos policiales han pedido en los últimos meses que esas armas se repartan entre comisarías provinciales especialmente expuestas, en particular en las comunidades con fronteras con Francia o marítimas con Marruecos. Sin embargo, Interior se ha negado por tratarse de unidades no especializadas.

Precisamente, el HK G36 está en el centro de la polémica del Gobierno con los Mossos. A finales de 2016, el Ejecutivo catalán intentó comprar un arsenal de guerra debido a la amenaza yihadista. El grueso del pedido eran 400 HK. Sin embargo, el Gobierno, a través de la Dirección General de Armamento y Material del Ministerio de Defensa, vetó esta compra al entender que no había razón para una petición tan exagerada. Pidió explicaciones ulteriores a la Consejería de Interior, pero, afirma el Ejecutivo, no las recibió, por lo que ese pedido sigue bloqueado.

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