¿Hubo injerencia rusa en Cataluña?

Los servicios secretos y de inteligencia ven campañas de desinformación, pero nadie se atreve a señalar a Putin

MELCHOR SÁIZ-PARDO MADRID.

La supuesta injerencia rusa en la crisis secesionista catalana copa las portadas. La mezcla de presuntos espías con el 'procés' es un cóctel que despierta mucho interés, hasta el punto de que la propia vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, va a tener que dar en breve explicaciones a puerta cerrada en la comisión de secretos oficiales del Congreso por este tema. Esa supuesta campaña sigue envuelta en la nebulosa. Los informes de los servicios secretos y de las agencias de inteligencia no son coincidentes. Muchos de esos análisis sí que ven campañas de desinformación alentadas «desde Rusia», pero nadie se atreve a poner negro sobre blanco que la mano de Vladimir Putin esté detrás.

El más reciente análisis es el de la Asesoría de Inteligencia y Consultoría de Seguridad (AICS), una de las principales compañías privadas de España dedicadas a la inteligencia nacional e internacional. El título de su informe, fechado el pasado viernes y al que ha tenido acceso este periódico, ya es revelador: «Propaganda en el entorno secesionista de Cataluña».

Los expertos de AICS insisten en este documento que la única relación de Rusia con la crisis catalana ha sido el bombardeo de «propaganda» y «desinformación» por dos de sus medios internacionales más potentes, la agencia de noticias Sputnik y la cadena de televisión Russia Today (RT). AICS asegura que «se detectaron emisiones de información a través de medios de comunicación extranjeros, en los que se trataban las noticias procedentes de Cataluña con una significativa parcialidad y una clara intención de provocar desinformación».

«Para Moscú desestabilizar a la UE alimentando procesos separatistas es un objetivo relevante»

'Maskirovka'

El informe, bastante en línea con las tesis que mantienen los servicios secretos españoles, sitúa estas campañas de 'fake news' en un clásico de la doctrina militar rusa, la llamada 'Maskirovka' (camuflaje) destinada a crear «decepción» en el «enemigo», que en este caso -entiende AICS- no era ni mucho menos España, sino la Unión Europea. Es más, los mensajes desde RT o Sputnik, señala el documento de inteligencia, no estaban «preparados para directamente influir en el desarrollo de los acontecimientos en España, sino que su audiencia objetivo era mucho más amplia y de un nivel estratégico puro, la Unión Europea». En las 17 páginas del documento de AICS sobre la crisis catalana no se apunta ni una sola vez la implicación directa del Gobierno de Vladimir Putin, pero hay una insinuación clara: «Para Moscú, tener la capacidad de desestabilizar a la Unión Europea alimentando estos procesos separatistas se considera un objetivo relevante y latente».

Tampoco se cita al Kremlin como tal en los informes que el Centro Nacional de Inteligencia ha hecho llegar a Moncloa, según han revelado fuentes muy cercanas a 'La Casa'. Pero el CNI también mira a Rusia y así lo ha hecho llegar al Gobierno, hasta el punto de que dos ministros -Dolores de Cospedal y Alfonso Dastis- y el propio Mariano Rajoy el pasado 13 de noviembre se coordinaron para denunciar estas supuestas interferencias en Cataluña llegadas desde el Este.

Los servicios secretos españoles hablan básicamente de campañas de «manipulación» y «desinformación» desde Rusia, no de Rusia (entendida como Gobierno). Además de recoger las decenas de informaciones remitidas por RT y Sputnik, que el CNI también considera que tienen como objetivo desestabilizar a la UE y no a España, los servicios secretos han hecho un metódico análisis sobre las campañas de intoxicación sobre la crisis catalanas en las redes sociales. Sus conclusiones fueron que entre las cuentas españolas de Twitter implicadas en el apoyo a secesionistas solo un 3% de los perfiles eran verdaderos, y entre los falsos un 50% están registrados en Rusia y un 30% en Venezuela. El propio Rajoy aireó este dato en una entrevista a un periódico alemán.

El Centro Criptológico Nacional (CCN), dependiente del CNI, esta semana tampoco se quiso mojar demasiado. Los expertos afirmaron que, en su campo -estrictamente la ciberseguridad- no se ha detectado ningún ciberataque del Gobierno ruso ni de ningún otro Estado durante la crisis de Cataluña. Eso sí, revelaron que las administraciones españolas sufrieron cerca de 70 ataques en los diez días posteriores a la aplicación del 155. El CCN señaló, entre otros a activistas, a Anonymous. Según AICS, uno de los más activos de esa campaña fue un hacker muy conocido residente en Rusia.

Probablemente, el Instituto Elcano y su principal especialista sobre Rusia, Mira Milosevich, han sido los que han llegado más lejos. Milosevich, en el Congreso, afirmó el jueves su certeza de que «agencias cercanas al Gobierno ruso» estaban detrás de los ataques y las campañas de desinformación. Según la experta, «la complejidad de lo ocurrido (en la crisis catalana) refleja una coordinación y que hay una estrategia detrás de ellos» que no se explicaría sin la intervención del Kremlin.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos