El independentismo oculta sus cartas sobre los plazos para aprobar la ley del referéndum

Junqueras conversa con la presidenta de la Cámara catalana, Carme Forcadell, durante el último pleno de julio. :: a. dalmau / efe
/
Junqueras conversa con la presidenta de la Cámara catalana, Carme Forcadell, durante el último pleno de julio. :: a. dalmau / efe

Puigdemont y sus socios evitan desvelar si la Mesa del Parlamento catalán tramitará a última hora la norma que ampara la consulta del 1 de octubre

MARÍA EUGENIA ALONSO MADRID.

El Parlamento catalán reabre hoy sus puertas tras el paréntesis estival para encarar la recta final de lo que pretende ser la desconexión de Cataluña con el resto de España. Lo hará con todas las miradas puestas en la Mesa de la Cámara que celebra la primera reunión del curso político sin que, de momento, tenga en el orden del día abordar, la admisión a trámite de la proposición de ley que debe amparar el referéndum previsto para el 1 de octubre, y que previsiblemente se aprobará en el primer pleno ordinario del 6 de septiembre

La inclusión de la norma en la agenda del órgano rector del Parlamento catalán se daba por hecho después de que Junts pel Sí y la CUP la registraran a finales de julio. Por regla general, todas las leyes inscritas en la Cámara autonómica son valoradas en la primera convocatoria de la Mesa que se celebre. Un funcionamiento que, en esta ocasión, su presidenta, Carmen Forcadell ha ignorado, si bien el orden del día podría ampliarse en el último momento, aunque tampoco se descarta que se aplace para más adelante.

El calendario aprieta y el independentismo tiene prisa para cumplir su promesa de celebrar un plebiscito que el Tribunal Constitucional ya ha dicho que anulará. Pero por el momento el bloque soberanista guarda sus cartas y un total secretismo sobre los plazos de la tramitación de la normativa que daría el supuesto paraguas legal para la consulta secesionista. Carles Puigdemont y sus socios tratan de evitar así que el Gobierno central pueda truncar sus planes.

El Gobierno recurrirá de inmediato la tramitación de la ley que da cobertura legal a la consultaEl Constitucional rechazará hoy el recurso de Cataluña por la suspensión de la reforma del Parlamento

El Ejecutivo de Mariano Rajoy tiene decidido recurrir de inmediato la tramitación parlamentaria de dicha norma en caso de que la Mesa del Parlamento de Cataluña decida este miércoles dar el primer paso. La reunión extraordinaria del Consejo de Ministros que el presidente ha convocado por la tarde para analizar la crisis de la huelga del aeropuerto de El Prat podría servir también para aprobar la presentación de un recurso de inconstitucionalidad.

Un recurso que el Tribunal Constitucional (TC) podría llegar incluso a valorar esta misma tarde. Los doce magistrados que integran el pleno de la corte de garantías han interrumpido sus vacaciones para responder al recurso que la Generalitat presentó contra la suspensión de la reforma del reglamento del Parlamento catalán, de forma que pudiera tramitar de forma exprés el plebiscito. Todo indica que el TC rechazará la pretensión del Gobierno de Puigdemont como ya hizo en un auto referido a la consulta independentista del 9 de noviembre de 2014.

Atajos parlamentarios

Pero el impulso a la ley de reférendum no tendría por qué llegar de la mano de la Mesa que preside Forcadell. Existen otros atajos parlamentarios con los que el soberanismo podría colar por la puerta de atrás dicha norma.

Uno de ellos, el que suena con más fuerza, sería acogerse al artículo 83.1 del reglamento que permite alterar el orden del día del pleno si así se acuerda, a petición de dos grupos parlamentarios o una quinta parte de los diputados -Junts pel Sí y la CUP suman mayoría absoluta con 71 diputados de 135-. La ley no requeriría haber sido admitida a trámite por la Mesa, ya que el precepto precisa que si «hay un acuerdo explícito por mayoría absoluta», el proyecto de ley se podría incluir sin necesidad de ello.

No sería la primera vez que se utiliza esta fórmula para votar una propuesta no prevista inicialmente en el pleno. Hace unas semanas se modificó el orden del día para votar dos iniciativas de la CUP y Catalunya Sí que es Pot en las que se instaba al Ejecutivo catalán a presentar acusación en el 'caso Palau'. En todo caso, este mecanismo permitiría al Gobierno de Puigdemont mantenerse en la idea que quiere instalar de que no desobedece a los tribunales, sino que obedece al Parlamento autonómico, tal y como declaró la semana pasada el consejero de Territorio, Josep Rull.

Otras de las opciones que Junts pel Sí y la CUP podrían considerar sería fiar la norma a que la presente el Gobierno de Puigdemont como proyecto de ley, ya que los plazos de aprobación son más cortos y podría reclamarse el procedimiento de lectura única sin desobedecer al Constitucional.

La última es la posibilidad de que el Ejecutivo catalán tire de decreto ley, una vía aún más rápida porque entraría en vigor el día después de su publicación en el BOE catalán. Sea cual sea la vía elegida, el choque entre el Gobierno central y el Ejecutivo de Puigdemont está prácticamente asegurado.

Más

Fotos

Vídeos