El incendio de Albacete ya ha calcinado más de 1.300 hectáreas

Un avión descarga agua sobre la superficie incendiada. :: Koke SERRA / afp

El fuego, que ha obligado a evacuar a más de 300 personas, pudo ser provocado, según las primeras investigaciones

J. V. MUÑOZ-LACUNA

Toledo. El incendio que desde el jueves afecta al término municipal de Yeste, en la provincia de Albacete, sigue sin poder ser controlado y ya ha provocado la destrucción de más de 1.300 hectáreas de pino carrasco en esta zona de la Sierra del Segura, rica por su flora al contar con 1.300 especies catalogadas de las que 35 se encuentran únicamente en este espacio o están amenazadas.

El fuego que, según fuentes de la Consejería de Medio Ambiente de Castilla-La Mancha, pudo ser intencionado, ha obligado también a desalojar varias pedanías y un campamento juvenil. Más de 300 personas se han visto obligadas a huir de la zona ante el riesgo de las llamas. 137 de ellas aún no han podido regresar a sus casas, si bien el Gobierno castellano manchego confía en no tener que evacuar a más personas.

Los medios técnicos y humanos que desde el jueves luchan contra el fuego consiguieron establecer ayer una línea de defensa que representa el 67% del perímetro del fuego. Sin embargo, el 33 % restante avanza aún sin control. Paradójicamente, buena parte de los pinos que han ardido en este fuego fueron plantados en 1994, cuando otro fuego de grandes proporciones arrasó esta comarca de difícil orografía.

Pese a las dificultades, el pronóstico es optimista. «Poco a poco nos iremos haciendo con el incendio», manifestó ayer el consejero de Medio Ambiente de Castilla-La Mancha, Francisco Martínez Arroyo, desde el puesto de mando avanzado establecido para seguir el incendio, que cuenta con casi 17 kilómetros de perímetro total. De las más de 1.300 hectáreas quemadas por el fuego, unas 700 eran de alto valor ecológico pues pertenecían al parque natural del Calar del Río Mundo. En los labores de control y estabilización del fuego están trabajando 42 medios -la mitad aéreos y la otra mitad terrestres- y cerca de 250 personas, entre ellas unidades de la Unidad Militar de Emergencias y personal de lucha contra incendios de Andalucía.

En declaraciones a Europa Press, el delegado del Gobierno, José Julián Gregorio, quiso agradecer el trabajo de todos los medios que están llevando a cabo labores para frenar el incendio e informó de que la UME ha enviado otro avión y ha aumentado su despliegue hasta los 250 profesionales con el fin de conseguir «atajar el fuego lo antes posible». «La UME ha estado trabajando durante toda la noche, así como la Brigada de Refuerzo de Incendios Forestales (BRIF) de Cuenca y esperamos que este trabajo dé resultado a lo largo del día», indicó Gregorio.

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