Iglesias apuesta por los votos y no por la fuerza para derrotar al independentismo

Irene Montero y Pablo Iglesias, durante el pleno de ayer en el Congreso. :: Javier Lizón / efe
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Irene Montero y Pablo Iglesias, durante el pleno de ayer en el Congreso. :: Javier Lizón / efe

El líder de Podemos revela que hace semanas que no habla con Pedro Sánchez, a quien acusa de querer ser el vicepresidente de Rajoy

ANDER AZPIROZ

Madrid. Ni con la «involución democrática» que supone la aplicación del artículo 155 ni tampoco con la «amenaza» de una declaración unilateral de independencia «ilegítima». Pablo Iglesias se ajustó ayer al guión que tanto Podemos como sus socios de En Comú, con Ada Colau a la cabeza, han mantenido estos tres últimos años, una estrategia que, por otro lado, ha llevado a la coalición a ser la fuerza más votada en Cataluña en las dos últimas elecciones generales. Su apuesta para encontrar una salida a la crisis secesionista pasa por la celebración de un referéndum acordado y dentro del marco constitucional. «Nosotros -resumió ayer el líder de Podemos- queremos derrotar al proyecto de los independentistas, pero no por la fuerza sino con los votos».

Iglesias igualó a Mariano Rajoy y Carles Puigdemont al tachar a ambos de «pirómanos». Culpó tanto al presidente del Gobierno como al catalán de echar más leña al fuego en lugar de buscar una solución mediante el diálogo y la sensatez. «Hay que acabar con las cartas, los comunicados y las amenazas», afirmó antes de preguntarse si «¿no sería más sensato que los catalanes pudieran expresarse libremente en un referéndum que todo este caos y todo este conflicto que estamos viviendo?». En el caso de que algún día llegue a producirse esa consulta legal, Iglesias se ha comprometido a hacer campaña a favor de que Cataluña permanezca en España con un reconocimiento de su singular realidad nacional y un nuevo encaje constitucional.

Podemos no solo está en contra de aplicar el 155 por lo que significa, sino porque además no existe motivo para hacerlo ya que no se ha llegado a declarar la independenci. Una valoración en la que coincide con sus socios de En Comú. «Es absolutamente incomprensible que alguien pretenda suspender el autogobierno diciendo que ha pasado algo que no ha pasado», justificó el diputado Xavier Domènech, quien aún así el pasado lunes reconoció que Puigdemont pudo ser más claro en la primera carta que envío como respuesta al requerimiento del Gobierno.

Las críticas a uno y otro lado incluyen a los socialistas, con los que Podemos parece haber puesto punto y final a la tímida reconciliación que, aparentemente, iniciaron con el regreso de Pedro Sánchez a la Secretaría General del PSOE.

Si en algún momento de los últimos meses se descongelaron las relaciones entre Iglesias y su homólogo socialista, ahora han regresado a bajo cero. El líder de Podemos reveló este jueves que hace semanas que no habla con Sánchez porque, añadió, el líder socialista prefiere ahora alinearse con el PP y el artículo 155. «Creo que se equivoca. Podría haber construido una mayoría con nosotros y las fuerzas políticas catalanas pero a lo más a lo que aspira con este camino es a ser el vicepresidente de Rajoy», ironizó Iglesias.

El secretario general del Podemos también advirtió sobre cambios constitucionales como los que PP y PSOE se han comprometido a estudiar en la comisión de estudio sobre el modelo territorial del Congreso, a la que Podemos ya ha adelantado que no acudirá si se aplica a Cataluña el artículo 155.

El partido morado es partidario de una reforma a fondo de la Carta Magna, pero no está dispuesto a permitir el más mínimo retoque si no es con su participación. Por eso, Podemos ha advertido en diferentes ocasiones de que si populares y socialistas pactan algún cambio usará su minoría de bloqueo en el Congreso para forzar un referéndum constitucional, una posibilidad que espanta en las filas del PP.

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