La huida de empresas a otras comunidades se frena tras el adelanto electoral

El lunes solo salieron 62 firmas de Cataluña frente a una media de 130 por día que movieron su sede social en octubre por la tensión independentista

JOSÉ M. CAMARERO

madrid. La distensión del proceso independentista, anestesiado por la convocatoria de elecciones autonómicas para el 21 de diciembre, ha hecho levantar el pie del acelerador de los empresarios en su huida de Cataluña en octubre. El lunes, primer día hábil de las notarías desde que se conoce la cita electoral, se formalizó la salida de 62 compañías para ubicar su sede social en otras comunidades. Supone la cifra diaria más baja de los 30 últimos días, según el Colegio de Registradores.

Desde el referéndum del día 1, se han sucedido varias jornadas 'históricas' para el proceso secesionista, desde la huelga general del 3, o el anuncio aplazado de la declaración de independencia (DUI) del 10. En esas cuatro semanas, la media de los traslados era de algo más de 120 empresas al día. De hecho, el pasado viernes, en una jornada frenética en la que el Parlamento de Cataluña aprobó la DUI y la república, formalizaron la salida de la comunidad 140 firmas, uno de los datos más elevados del mes.

El termómetro de los cambios de domicilio ha evolucionado en paralelo a cada uno de los acontecimientos políticos que reflejaban el miedo de los empresarios. El día 19, cuando vencía el plazo que el Gobierno había dado a la Generalitat para que aclarara si su presidente, Carles Puigdemont, había declarado la DUI ante los parlamentarios, formalizaron su traslado a otros territorios 268 compañías, el mayor volumen en una sola jornada en esta crisis política.

Antes de que se conocieran los términos de la aplicación del artículo 155 de la Constitución, con las elecciones incluidas, habían salido de Cataluña 1.821 firmas. Con la última actualización, la cifra se eleva sensiblemente hasta las 1.883. Las previsiones apuntan a que en los próximos días se ralentice el ritmo de salidas, en función de cómo se está extendiendo la calma política.

Fueron los movimientos de los dos grandes bancos catalanes, durante la primera semana del mes, los que abrieron la puerta a que centenares de compañías optaran por fijar su sede social en otros lugares fuera de esa comunidad. El Sabadell y CaixaBank lo hicieron alertados por la fuga de depósitos que sufrieron durante esos días, así como para garantizar que su negocio se encontraría, en cualquier caso, bajo el paraguas de BCE. Después siguieron ese camino otras cotizadas como Gas Natural Fenosa, Abertis, Cellnex, y otras muchas como Agbar, Banco Mediolanum, San Miguel, Idilia Foods (Cola-Cao), Pastas Gallo, Allianz, Zurich, Planeta, multitud de pymes e históricas como Codorníu. Precisamente ayer el consejo de Freixenet decidió mantener su sede social en Sant Sadurní d'Anoia (Barcelona), al entender que se ha recuperado el «orden constitucional» en Cataluña con la aplicación del artículo 155 de la Constitución.

S&P no ve riesgos en España

La calma también está llegando a los inversores, después de que la firma de calificación crediticia Standard&Poor's (S&P) haya afirmado que los acontecimientos políticos no tienen repercusiones inmediatas en el 'rating' de España (BBB+), con perspectiva estable. La firma considera que la aplicación «ordenada» del 155 y las elecciones «han reducido la probabilidad de una escalada a corto plazo» de las tensiones vividas durante este último mes.

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