Un hombre con un brote psicótico mata a puñaladas a su hermana y hiere a su madre

Los sanitarios apuntan a que el agresor pudo sufrir una «alteración de comportamiento» fruto de los estupefacientes

MELCHOR SAIZ-PARDO MADRID.

Una supuesta «discusión familiar» acabó la madrugada de ayer en una sangría. Un joven de 25 años de nacionalidad búlgara asesinó a puñaladas a su hermana, de 21 años, y dejo malheridos a su propia madre y al novio de la víctima durante una disputa en un domicilio de la localidad madrileña de Guadarrama, cuyo origen todavía no ha sido aclarado. Según el análisis de los paramédicos que asistieron al lugar de los hechos, el agresor sufrió una «alteración de comportamiento» que podría ser compatible con un brote psicótico.

El asesino, apuntaron los especialistas que le trataron en un primer momento, presentaba un «cuadro de descompensación psiquiátrica» y «fuerte nerviosismo junto con convulsiones». Unos síntomas que, en apariencia, estarían provocados por el consumo «masivo» de sustancias estupefacientes.

Fuentes del caso explicaron a este periódico que el agresor fue trasladado en una UVI móvil, dotada de medidas contra autolesión, a un centro médico para evitar que el asesino se suicidara o intentara nuevas agresiones.

Discusión

Todo comenzó minutos antes de las tres de la madrugada de este miércoles, en el número 39 de la calle Nuevo Guadarrama de la localidad madrileña. A esa hora, según los testigos se entabló en el domicilio familiar una gran discusión. Los efectivos médicos que acudieron al lugar se encontraron con las tres víctimas desangrándose.

La más grave, sin duda, era la hermana. La mujer presentaba numerosas heridas de arma blanca en el pecho y el cuello por lo que fue trasladada por una unidad del SUMMA al hospital Puerta de Hierro, en Majadahonda. La joven sufrió una parada cardiorrespiratoria durante el traslado, de la que fue recuperada e ingresó con pulso en el centro sanitario, donde no pudo superar otra segunda parada, que le causó la muerte.

Su novio, de 26 años, sufrió heridas de arma blanca en el abdomen «con afectación al bazo y la cara -que requieren cirugía maxilofacial- y cortes defensivos en brazos y manos», según fuentes sanitarias. Fue trasladado al mismo hospital Puerta de Hierro con pronóstico grave, pero su vida no corre peligro. El novio, apuntaron los investigadores, sufrió varias heridas defensivas.

La madre del agresor, de 48 años, tenía una herida leve en la cabeza, y fue trasladada al mismo centro médico con pronóstico leve.

El único ileso de la familia, asentada desde hace años en Guadarrama, fue el padre del agresor, que necesitó de tratamiento psicológico.

Fuentes del consistorio explicaron que esta familia nunca antes había provocado problemas en el pueblo y que se encontraba perfectamente integrada.

El asesino, explicaron fuentes de la investigación, no intentó en ningún momento darse a la fuga. El agresor, tras el aviso de los vecinos, esperó en un estadio de euforia la llegada de las asistencias médicas de los efectivos de la Guardia Civil, que procedieron a su detención. Los agentes que le arrestaron insistieron en que el supuesto homicida, que no tenía antecedentes psicóticos similares, estaba especialmente alterado y no parecía consciente del crimen que acaba de cometer contra su propia familia.

Fotos

Vídeos