El guardián del partido, a la cartera más inversora

:: E. NARANJO / EFE/
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El dirigente valenciano es uno de los hombres de máxima confianza de Sánchez. En él recayó la negociación y defensa de la mociónJosé Luis Ábalos Ministerio de Fomento

JUAN CARLOS FERRIOL

VALENCIA. José Luis Ábalos, el secretario de Organización del PSOE, será uno de los pesos pesados del nuevo Gobierno. No en vano, este dirigente valenciano ha compartido con el líder socialista toda su trayectoria, incluso desde mucho antes de aquel comité federal del 1 de octubre de 2016 que forzó la salida de Sánchez de la secretaría general tras aquella maniobra capitaneada por Susana Díaz y apoyada por los principales barones del partido.

Ábalos ha sido siempre leal a Sánchez. Lo fue durante su primera etapa como líder del partido. También al encabezar desde Valencia el movimiento orgánico que le convenció de la necesidad de iniciar el proceso de recuperación del liderazgo del partido. Y, por último, al participar de forma activa en la campaña que terminó con la victoria en las primarias. Convertido en secretario de Organización -aunque con unas funciones mucho más volcadas en el discurso político que en el trabajo por las federaciones-, el dirigente participó en primera persona estas últimas fechas en las negociaciones con los grupos parlamentarios que terminaron sumándose a la moción de censura a Mariano Rajoy.

El líder del PSOE ya mostró su confianza en Ábalos al situarle como defensor de la moción de censura en el Congreso contra Rajoy. Su nombramiento como titular de Fomento permite, como ocurriera con José Blanco, sumar en una misma persona al máximo responsable orgánico del PSOE con la dirección de un ministerio que dispone de margen inversor suficiente como para poder hacer política. Más si cabe, con un horizonte electoral en cualquier caso a la vista como el actual.

Nacido en Torrente (1959), hijo de un artesano de muñecas al que la Guerra Civil cortó una prometedora carrera en el mundo del toreo, arrancó su carrera política en las Juventudes Comunistas. Ábalos alcanzó el liderazgo del partido en la ciudad de Valencia en 1995 -fue el primer dirigente que se impuso en un proceso de primarias- y en la provincia antes de ser llamado por Sánchez para encargarse de la secretaría de Organización.

Con fondo de armario y densidad política en su discurso, su trayectoria en el socialismo valenciano le ha llevado a pelear hasta en dos ocasiones por la secretaría general del PSPV, aunque en ambos casos sin éxito. El líder de los socialistas valencianos, Ximo Puig, uno de los barones históricamente distanciados de Sánchez, se felicitó ayer de la designación como titular de Fomento de Ábalos, aunque en el último congreso del PSPV el sanchismo le planteó batalla con una candidatura alternativa, la de Rafa García.

Con su designación como miembro del Gobierno -se especula con la posibilidad de que también asuma la portavocía-, Ábalos logra las mayores cotas de protagonismo político tras una dilatada trayectoria en una federación socialista, la valenciana, que hasta recuperar la presidencia de la Generalitat en 2015 había vivido acomodada en la derrota. Sánchez sitúa a un hombre de su máxima confianza, y que no es mal visto por el 'susanismo', al frente de un departamento que previsiblemente no vivirá de espaldas a su condición de responsable de mantener cohesionado al partido.

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