La Guardia Civil sitúa a Roures y a Mediapro en el epicentro del 'procés'

Sostiene que los independentistas apostaron por la productora porque «difundía el mensaje soberanista mejor»

MELCHOR SÁIZ-PARDO

madrid. La Guardia Civil sitúa a Jaume Roures, socio fundador de Mediapro, en el epicentro del proceso independentista catalán. Es más, considera que el empresario formó parte del engranaje mediático fundamental del 1-O, según los informes que ha remitido al juez del Tribunal Supremo Pablo Llarena, quien investiga la intentona separatista del pasado otoño.

Según los expertos de la VII Zona de la Guardia Civil, el propio Roures podría haber sido, incluso, miembro del llamado comité ejecutivo del 'procés', el grupo de 'patas negras' independentistas que habría organizado y gestionado el referéndum ilegal y sus correspondientes movilizaciones, como reveló el documento 'Enfocats', incautado a un alto cargo del exvicepresidente Oriol Junqueras.

El nombre de Roures nunca había aparecido en documentos ni en los organigramas sobre la cúpula independentista encontrados en los registros del pasado septiembre. Hasta ahora, la única participación conocida del empresario en el proceso soberanista, al margen de organizar el centro de prensa para el referéndum del 1-O, fue la cena que organizó en su casa de Barcelona el 26 de agosto pasado y a la que acudieron Oriol Junqueras, y los líderes de Podemos y Barcelona en Comú, Pablo Iglesias y Xavier Domènech.

La Guardia Civil, sin embargo, apunta contra él porque entiende que sin la colaboración de su imperio mediático el 'procés' nunca podría haber llegado tan lejos. El empresario, sostienen los investigadores, habría entrado en ese comité ejecutivo en «calidad de profesional experto en el ámbito de la comunicación» hasta terminar por convertirse en un «elemento capital» para la movilización ciudadana a favor de la secesión.

«Enaltecimiento»

La Guardia Civil apunta que «los máximos responsables del movimiento independentista» reclutaron a Roures tras constatar que «jugaba un papel fundamental en los medios de comunicación social». El empresario terminó en convertirse en pieza clave porque con «el soporte de un proveedor de servicios audiovisuales de la entidad de Mediapro permitiría difundir el mensaje soberanista a un público mayor».

«Fue precisamente Mediapro quien produjo el vídeo del 1-O difundido por la cadena de televisión TV3. en el que se narraron los acontecimientos relacionados con el referéndum, se enaltecieron a las personas que fueron capaces de hacerlo efectivo y se difundieron los mensajes que interesaban a la causa independentista», subraya el informe de la Guardia Civil remitido el pasado 1 de febrero a Llarena. Un documento que, además, resalta que los independentistas usaron Mediapro para «movilizar a la totalidad de la sociedad catalana», a través de «acciones de comunicación contundentes».

Todo ello al margen, recuerda la Guardia Civil, de que fue Roures quien puso en marcha el centro de prensa desde el que el Gobierno de Puigdemont informó y difundió los datos del referéndum ilegal del 1-O.

La Guardia Civil basa sus acusaciones contra el empresario audiovisual fundamentalmente en la interceptación de tres llamadas telefónicas al número dos en la consejería de Economía, Josep María Jové, hombre de confianza de Junqueras y al que se le incautó el informe 'Enfocats'. Los agentes infieren que esas llamadas «corroboran que la Generalitat contó con el soporte de medios de comunicación privados y, en especial, del empresario Jaume Roures». En esos pinchazos, en los que se identifica a Roures como «el abuelo», los interlocutores hablan del empresario como elemento imprescindible para tenerlo «todo controlado».

En los pinchazos, que datan de primeros de agosto, los promotores del referéndum hablan de sus contactos con Roures equiparándolos a sus conversaciones de otras piezas claves del proceso de independencia como los líderes de ANC y Ómnium, Jordi Sánchez y Jordi Cuixart. Los investigadores destacan una llamada del 7 de agosto en la que Oriol Soler, considerado uno de los ideólogos del proceso, informa a Jové de que en las próximas horas tenía que reunirse con Cuixart y Sànchez y que también debía hablar con Roures, sin especificar de qué tema.

La Guardia Civil considera «muy significativo» que Soler, que era el puente entre el Govern y dos piezas claves en el procés como los dos 'jordis', también fuera el encargado de contactar con Roures.

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