La Guardia Civil pide bloquear las cuentas de ANC y Òmnium Cultural

El presidente de Òmnium, Jordi Sánchez. :: efe/
El presidente de Òmnium, Jordi Sánchez. :: efe

El instituto armado considera que ambos colectivos y sus líderes promovieron la sedición desde la 'operación Anubis' al 1-0

MELCHOR SÁIZ-PARDO

madrid. La Guardia Civil pidió el 5 de octubre a la juez de la Audiencia Nacional Carmen Lamela el bloqueo inmediato de las cuentas de los dos colectivos ciudadanos que encabezan el movimiento secesionista catalán: Asamblea Nacional de Cataluña (ANC) y Òmnium Cultural. El instituto armado, en los informes entregados al tribunal de la calle Génova, acusa ambas plataformas y a sus líderes, Jordi Sànchez y Jordi Cuixart, respectivamente, de ser los promotores de los diferentes capítulos de sedición que se han venido produciendo en Cataluña desde el pasado 20 de septiembre, cuando una multitud asedió durante horas a los agentes que registraban la Consejería de Economía, hasta la jornada electoral del 1-O, incluso posteriormente.

El escrito registrado por el instituto armado pide a la instructora de la Audiencia Nacional la congelación de todos los productos bancarios y financieros de las dos asociaciones. Por ello, insistan a Lamela, como primer paso, a que reclame a la Asociación Española de Banca, a la Confederación Españolas de Caja de Ahorros y a la Unión Nacional de Cooperativas de Crédito un listado de todos los productos bancarios relacionados con ANC y Òmnium Cultural. La Guardia Civil también considera indispensable conocer todo los «titulares» y «autorizados» de esas cuentas.

Una vez identificadas esas cuentas y depósitos, al margen de su bloqueo, los investigadores piden a Lamela que les permita acceder a conocer todos los movimientos de las mismos, tanto la llegada de dinero como la salida de fondos.

La Guardia Civil justifica la medida del bloqueo y la investigación porque considerar que ANC y Òmnium Cultural tuvieron un «papel decisivo» en la convocatoria y movilización, sobre todo a través de las redes sociales, del cerco a la Guardia Civil en Barcelona que se extendió hasta la madrugada del 21 de septiembre. En esa causa por sedición están también imputados, además Sànchez y Cuixart, el mayor de los Mossos d'Esquadra, Josep Lluís Trapero, y la intendente del cuerpo, Teresa Laplana, por su supuesta inacción para asistir a los agentes rodeados.

Según los investigadores, los líderes de los colectivos «alentaron a la masa» y «se erigieron como interlocutores de la concentración, afirmando que podían mover a los miembros de la concentración para sus fines, negociando durante al menos cinco veces con las fuerzas de seguridad y planteando diferentes opciones que les convenían para sus fines políticos, pero nunca aceptando aquellas opciones que los especialistas de seguridad ciudadana proponían para evitar o disminuir los riesgos».

Pero no solo. La ANC y Òmnium y sus voluntarios también se dedicaron al «reparto de víveres» y a «la instalación de pequeños centros logísticos para avituallar» a los congregados, que tenían instrucciones de «impedir la libertad de movimientos de la comitiva judicial y de los agentes de la Guardia Civil».

«Múltiples altercados»

Según los atestados del instituto armado, los líderes de los dos colectivos también alentaron a la multitud para que se «produjeran múltiples altercados por la geografía catalana» el día de la 'operación Anubis'. La agitación de la muchedumbre por parte de las dos asociaciones -apostillan los informes- se extendió más allá del 20 y 21 de septiembre. Desde Twitter, ANC y Òmnium igualmente tuvieron «un papel decisivo» en el «mantenimiento de la resistencia por parte de los congregados en los diferentes puntos de votación» el 1-O. Todo para «impedir el cumplimiento de los mandatos de los distintos tribunales» tanto el día de la votación como en las jornadas anteriores zanjan los atestados.

Al margen del papel de los líderes de los dos colectivos en las revueltas que le han valido la acusación de sedición, la Guardia Civil sitúa a ANC y Òmnium al mismo nivel en el aparato de movilización independentista que a la Generalitat de Cataluña. Es más, apunta a que Jordi Sànchez y Jordi Cuixart formarían parte del denominado «comité estratégico» junto al propio Carles Puigdemont y el vicepresidente Oriol Junqueras. Ese órgano es, según el instituto armado, el que estaría fijando desde hace al menos dos años la estrategia hacia la independencia, que debería completarse en 2022, tras un proceso creciente de tensión social si el Estado no cede.

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