Gritos de «asesina» y un intento de agresión

Quezada permaneció ocho horas en los juzgados y la multitud trató de frenar el furgón policial que la trasladaba

FRAN GAVILÁN

almería. Nadie recuerda la última vez que la avenida Padre Méndez de Almería, donde se encuentra el garaje de la Ciudad de la Justicia por donde acceden los furgones policiales, se cortó al tráfico por la declaración de un detenido. La salida de los juzgados de Ana Julia Quezada obligó a la Policía a realizar verdaderos esfuerzos para que una multitud no interceptara la furgoneta de la Guardia Civil que trasladaba a la detenida de regreso a la Comandancia tras prestar declaración y permanecer ocho horas en la sede judicial.

La Guardia Civil había previsto los problemas de seguridad que planteaba trasladar a la autora del crimen y decidió trasladar a Ana Julia a las siete de la mañana. Pero algo más de un centenar de personas se agolpó pasadas las doce del mediodía en la puerta del juzgado por donde «tarde o temprano» saldría Ana Julia. «¡Tiene que salir por aquí!», gritaba una mujer de mediana edad que portaba una pancarta en la que se podía leer: «Justicia para Gabriel. Te queremos, 'pescaito'». La afluencia creció hasta convertirse en una masa «furiosa» al grito de «asesina, criminal» o «cadena perpetua», lo que obligó a los agentes a establecer un dispositivo de seguridad y a trasladar a los congregados a la acera de enfrente. Un traslado que no impidió que decenas de personas trataran de alcanzar el furgón para agredir a Ana Julia.

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