Granados afirma que nunca ha visto un euro de dinero negro en el PP

El exnúmero tres de los populares en Madrid se escuda tras la investigación judicial para no aportar información sobre la caja B

M. E. ALONSO

MADRID. Mucho ruido y pocas conclusiones. Francisco Granados compareció ayer en la comisión que investiga en el Congreso la supuesta financiación ilegal del PP sin añadir ni una coma a la declaración que el pasado 12 de febrero realizó ante el juez de la 'trama Púnica', Manuel García Castellón.

El ex secretario general de los populares madrileños llegó a la Cámara baja con la estrategia bien definida y la escopeta cargada. Ante todo, defendió su inocencia, se presentó como la «víctima de un error» y negó haber sido pieza clave en la financiación irregular de un partido en el que ha militado treinta años y al que dice desear lo mejor. «Jamás he visto un solo euro de dinero negro en mi partido, ni a nivel regional ni estatal, ni esos sobres a los que ustedes se refieren de manera recurrente», aseveró Granados. E insistió una y otra vez en que las únicas cuentas del PP que ha visto y se le han enseñado son las que están depositadas en el Tribunal de Cuentas. «Otras no las he visto», zanjó.

Durante las dos horas que duró su comparecencia, el exconsejero de la Comunidad de Madrid evitó abundar en lo declarado ante la Audiencia Nacional y se parapetó en el «respeto» al proceso judicial abierto para no aportar más datos contra Esperanza Aguirre, Cristina Cifuentes o el PP. «Todo lo que se refiere a la investigación judicial hay que dejarlo al juez instructor y no debe ser objeto de respuesta», repitió en numerosas ocasiones para esquivar las preguntas más comprometidas de los portavoces de los grupos parlamentarios, con los que protagonizó broncos rifirrafes. «Con dos insultos más se garantiza un puesto en las próximas elecciones», le aseguró al diputado de Ciudadanos, Toni Cantó.

Al del PSOE, Felipe Sicilia, le abroncó por hacer «valoraciones» y le acusó de llevar «redactadas las conclusiones antes de empezar». «Esta es una comisión encaminada a dilapidar y linchar al PP», se quejó. Más duro fue con el portavoz de Unidos Podemos, Iñigo Errejón, del que se llegó a burlar por haber sido relegado de la primera línea de la formación tras su enfrentamiento abierto con Pablo Iglesias. «¿A qué achaca usted su caída en desgracia?», le preguntó Errejón. «Cosas de la política. ¡Qué le voy a contar a usted, señoría», respondió con absoluto desdén Granados.

A las cuestiones de Esquerra, el que fuera número tres del PP en Madrid replicó atacando la financiación del proceso independentista y utilizando la figura de Jordi Pujol. «Yo nunca he dicho qué coño es la UDEF», le espetó a su portavoz Ester Capella, en referencia a la famosa frase del expresidente catalán, tras conocerse el informe policial que lo vinculaba con tramas de corrupción. Al diputado de Bildu, Oskar Matute, ni si quiera le contestó.

Granados, estaba citado después de su antiguo amigo, el empresario David Marjaliza, considerados ambos como cabecillas de la 'Púnica'. Sin embargo, éste no se presentó alegando que estaba enfermo y evitando así el tenso encuentro en los pasillos del Congreso. Lo que no pudo evitar el exdirigente del PP fue el 'encontronazo' con el secretario judicial que lo esperaba a su llegada a la Carrera de San Jerónimo para entregarle en mano la citación para que comparezca el próximo día 21 por la querella que interpuso contra él la presidenta madrileña, Cristina Cifuentes.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos