El Gobierno recurre hoy la ley que pretendía allanar la designación del expresident

«Cuando uno piensa sólo en uno mismo no pretende gobernar una democracia sino volver a la tiranía», reprocha Sáenz de Santamaría

P. DE LAS HERAS

Madrid. El Gobierno no dará la más mínima oportunidad a la investidura de Carles Puigdemont. Los secesionistas habían planteado la posibilidad de aprovechar la «ventana» abierta entre la publicación de nueva ley de Presidencia de la Generalitat, que permitiría una designación a distancia, y el tiempo que tarde el Tribunal Constitucional en pronunciarse sobre el eventual recurso de Mariano Rajoy. Pero no habrá tal.

La norma, aprobada por la mayoría independentista del Parlamento catalán el pasado viernes pese a las advertencias del Consejo de Garantias Estaturarias en contra de su tramitación, sólo entrará en vigor en el momento en el que sea publicada en el Diario Oficial de la Generalitat de Cataluña y esa potestad está ahora en manos del Ejecutivo, en virtud del acuerdo del Senado que autorizó la intervención de la comunidad a través del artículo 155 de la Constitución.

Rajoy ha convocado para hoy a las 11:00 horas, tras la sesión de control al Gobierno en el Congreso, el Consejo de Ministros extraordinario que dará luz verde al recurso, después de que el Consejo de Estado emitiera ya el lunes el informe preceptivo, pero hasta ayer no se había publicado la ley en el diario oficial. Se hará hoy mismo sin margen, por tanto, para que el expresidente autonómico, empeñado en su pulso al Estado, pueda servirse de ella como tenía pensado.

La aceptación de un recurso del presidente del Gobierno por parte del Constitucional conlleva la suspensión cautelar inmediata de la norma recurrida por cinco meses.

El jefe del Ejecutivo aprovechó ayer una pregunta de control formulada por Esquerra Republicana en el Senado para referirse a la situación e hizo el enésimo llamamiento a los secesionistas para que presenten por fin a la investidura a un candidato viable sin problemas con la justicia. «Dejen de generar frustración, dejen de fabular sobre oscuras injerencias del Gobierno sobre jueces y tribunales. Lo que los catalanes quieren hoy, piensen lo que piensen -dijo-, es que se forme un gobierno dentro de la ley que gobierne para todos y termine con la división en la sociedad».

La vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, tildó incluso de «último punto de la agonía» la citada ley de Presidencia y cargó con dureza contra Puigdemont. «Cuando uno piensa sólo en uno mismo lo que pretende no es gobernar una democracia -advirtió- sino volver a instalar la tiranía».

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