El Gobierno niega al Congreso datos sobre el aviso de la CIA y la investigación de los atentados

El ministro de Interior, durante la última sesión de control al Gobierno en el Senado. :: j. lizón / efe/
El ministro de Interior, durante la última sesión de control al Gobierno en el Senado. :: j. lizón / efe

El Ejecutivo responde al PDeCAT en la Cámara baja que Interior centralizará las informaciones antiterroristas como en la actualidad

MELCHOR SÁIZ-PARDO

MADRID. El Gobierno se niega a entrar en la polémica que Carles Puigdemont y el PDeCAT pretenden alentar sobre las supuestas «deslealtades» del Gobierno central en la lucha antiterrorista con la Generalitat o el supuesto ocultamiento por parte del Ministerio del Interior de datos sobre la célula de Ripoll que atentó el pasado 17 de agosto en Las Ramblas y Cambrils. El Ejecutivo recuerda al partido del expresidente catalán que todas las cuestiones sobre la lucha antiyihadistas son «informaciones clasificadas secretas por el Consejo de Ministros» y se niega a contestar al Parlamento si el Ejecutivo recibió la famosa alerta de la CIA sobre la inminencia de los ataques en Cataluña.

El departamento que dirige Juan Ignacio Zoido y el partido del destituido presidente Puigdemont mantienen abierta una batalla parlamentaria iniciada por una provocadora batería de preguntas del diputado del PDeCAT Feliu-Joan Guillaumes el pasado septiembre en plena crisis catalana. El parlamentario preguntó al Ejecutivo si era «consciente» del daño que han hecho los «retrasos en facilitar información» a los Mossos o si sabía de la «ineficacia de los sistemas de intercomunicación de los patrulleros no estatales», al estar marginados de las bases de datos yihadistas de Interior. Guillaumes también inquirió sobre el conocimiento que las fuerzas de seguridad del Estado tenían de las vinculaciones del imán de Ripoll o sobre el conocimiento del Gobierno sobre la alerta llegada desde los servicios secretos estadounidenses. Las preguntas iban en línea con las afirmaciones que hizo el pasado 28 de noviembre Puigdemont al acusar al CNI de «deslealtad» por no haber avisado que mantenía contactos con el imán Abdelbaki Es Satti, el cerebro de los atentados de Barcelona.

En sus respuestas, a las que ha tenido acceso este periódico, el Ejecutivo central elude las polémicas, pero al mismo tiempo se muestra firme en su determinación de no informar públicamente de detalles sobre los atentados y de mantener al margen a las policías autonómicas de la lucha antiterrorista. «La colaboración entre las fuerzas y cuerpos de Seguridad del Estado y los Mossos d'Esquadra viene desarrollándose de modo leal, rápido y efectivo», apunta Interior, antes de recordar que Policía y Guardia Civil «ofrecieron su colaboración desde el primer momento» tras los atentados.

Colaboración sí, pero no habrá más implicación de los Mossos porque «teniendo en cuenta que la amenaza terrorista no es solo local», el Ejecutivo «considera más eficaz que los órganos especializados en la lucha contraterrorista estén centralizados, al objeto de una mejor coordinación con sus órganos territoriales y con las policías autonómicas».

El Gobierno niega las insinuaciones del PDeCAT de que en la Policía y la Guardia Civil se haya puesto en marcha un proyecto llamado «patrullaje 3.0», del que habrían sido excluidos el resto de cuerpos, según el cual cualquier agente de Interior desde la calle o su vehículo puede consultar en tiempo real datos de sospechosos como yihadistas. «Hasta la fecha no hay constancia de iniciativas que hayan alcanzado el grado de desarrollo que pretende su señoría», responde el Ejecutivo, asegurando que esta idea no pasa de ser un «planteamiento aspiracional».

«Las bases de datos del CITCO (Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado) se utilizan para la coordinación de operaciones antiterroristas y, por tanto, no accesibles para las patrullas, policías de proximidad o de tránsito de cualquier cuerpo policial», zanja el Ministerio del Interior.

Informaciones «clasificadas»

El Gobierno apuesta por la coordinación con los Mossos, pero también por la discreción y se niega en redondo a dar respuestas a las preguntas del PDeCAT sobre las cuestiones operativas, ya sea sobre el grado de conocimiento que el Ejecutivo tenía de los movimientos del imán de Ripoll o del aviso de la CIA. «Las investigaciones realizadas, así como otros aspectos relacionados con la lucha contra el terrorismo, son informaciones clasificadas secretas por el Consejo de Ministros», recuerda Interior al diputado Guillaumes.

En el tema específico de la advertencia de los servicios secretos de Washington su respuesta es también el silencio por motivos de seguridad nacional. «El Gobierno, en base a la colaboración internacional, recibe informaciones y advertencias de servicios de inteligencia extranjeros relacionadas con la amenaza terrorista si bien la confidencialidad que preside las relaciones entre servicios de inteligencia e información con los homónimos de otros países no permite dar respuesta a lo demandado».

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