El Gobierno se enreda con la casilla del castellano en la enseñanza catalana

La ministra de Sanidad, Dolors Montserrat, interviene la semana pasada desde su escaño. :: j. c. hidalgo / efe/
La ministra de Sanidad, Dolors Montserrat, interviene la semana pasada desde su escaño. :: j. c. hidalgo / efe

La ministra de Sanidad afirma que los padres tendrán que optar en un formulario y Educación lo desmiente

RAMÓN GORRIARÁN

madrid. La ministra de Sanidad garantizó ayer que «va a existir» la casilla para que los padres puedan elegir entre el catalán y el castellano como lengua vehicular para la enseñanza de sus hijos. Menos de una hora después un portavoz del Ministerio desmintió a Dolors Montserrat: «Ha tenido una confusión». El Gobierno se quedó ahí, enrocado en no dar detalles de cómo piensa potenciar la presencia del castellano en las aulas de los centros públicos de Cataluña.

Montserrat es la única ministra catalana del Ejecutivo de Mariano Rajoy y su nombre suena con fuerza para convertirse en la presidenta del PP de Cataluña. Suele estar, por tanto, al corriente de las estrategias y los movimientos del Gobierno y del partido relacionados con su comunidad. Por eso, sus palabras sobre la casilla para elegir la lengua vehicular sonaron a anuncio cerrado tras los circunloquios para no comprometerse del portavoz gubernamental y ministro de Educación, Íñigo Méndez de Vigo, el pasado viernes.

«Nuestra prioridad -dijo la ministra de Sanidad en un acto en Badalona- es el derecho de los padres a escoger libremente la educación de sus hijos y, por tanto, vamos a cumplir la ley y las sentencias judiciales, y va existir una casilla porque es devolver un derecho a los padres». Es un derecho de los padres, abundó, «poner en una casilla con qué idioma quieren que sean educados sus hijos». Montserrat se refería a que en los formularios de preinscripción escolar que hay que rellenar en marzo habrá opción de escoger entre las dos lenguas. Una fórmula que el ministro se resistió a confirmar tras el último Consejo de Ministros.

El Ejecutivo insiste en que aún no tiene perfilada la fórmula para que también el castellano sea vehicular

En la actualidad, la opción de escoger no existe porque el catalán es la única lengua en que se imparten las clases en la enseñanza pública con el castellano como asignatura dos horas por semana en primaria, tres en secundaria y dos en bachiller. El Gobierno no ha precisado sus planes y se remite a las sentencias judiciales, que establecen que un 25% de las asignaturas troncales debe ser en castellano.

El Ministerio de Educación salió al quite y señaló que «sigue trabajando en la búsqueda de la fórmula» para potenciar el uso del castellano. «La ministra (de Sanidad) ha confirmado algo que el Gobierno no tiene cerrado», insistió el portavoz del departamento que dirige Méndez de Vigo. La polémica de la casilla arrancó de unas palabras del secretario de Educación, Marcial Marín, que habló el jueves de recuperar la «opción lingüística» con esa fórmula. El portavoz del Gobierno se negó al día siguiente a confirmar las palabras de su números dos.

Iniciativa del PP catalán

El Gobierno solo ha encontrado el apoyo, y crítico, de Ciudadanos. La dirección del PSOE, sin entrar en el fondo del asunto, reprochó al Gobierno que utilice el paraguas del artículo 155 de la Constitución para adentrarse en el campo educativo de Cataluña. «Un tema tan sensible», dijo ayer la vicesecretaria general, Adriana Lastra, «no se puede resolver en una situación de excepcionalidad como ésta». Algunos barones socialistas, sin embargo, respaldan los planes gubernamentales.

El PP, además, no va a esperar a que el Gobierno se mueva y anunció ayer una iniciativa en el Parlamento de Cataluña. El portavoz de la dirección popular, Pablo Casado, tampoco dio detalles de cómo será su propuesta para fomentar el uso escolar del castellano ni de cómo se las van a arreglar los cuatro diputados populares en la Cámara catalana para abrir un debate lingüístico ante a la mayoría independentista.

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