La Generalitat asegura que tiene «todo a punto» para votar el 1-O

Papeleta de votación repartida en los actos del domingo. ::  J. LAGO / afp/
Papeleta de votación repartida en los actos del domingo. :: J. LAGO / afp

Puigdemont afirma que habrá urnas y papeletas, a pesar de que a cinco días de la votación se acumulan las preguntas

CRISTIAN REINO

barcelona. El referéndum catalán entró ayer en la recta final con muchos interrogantes sin resolver. Aun así y a seis días para el 1 de octubre, la Generalitat insistió en trasladar un mensaje optimista. «Todo está a punto», afirmó el consejero de Exteriores, Raül Romeva, en una radio francesa. «Habrá urnas, papeletas y sobre todo votantes», complementó Carles Puigdemont también en una emisora gala.

El presidente catalán garantizó el domingo por la noche en una entrevista en la Sexta la celebración del referéndum, cuya consecuencia será la proclamación de la independencia sea cual sea el nivel de participación. «Todo está en marcha», avisó ayer Puigdemont. Ese mismo mensaje se repite desde todos los despachos a pesar de que se acumulan los asuntos sin resolver.

Por ejemplo, ¿quién controlará el proceso de votación? Tras la renuncia de la Sindicatura Electoral, que hacía las veces de junta electoral, no hay ningún organismo para realizar el recuento de votos y proclamar los resultados. La Generalitat afirmó que las funciones de la Sindicatura, cuyos miembros renunciaron para evitar las multas del Constitucional, las asumirán observadores internacionales o del mundo académico, pero nada se sabe de ellos.

El otro asunto urgente es el de los miembros de las mesas. El plazo ampliado que tenía la administración catalana para notificar a las personas que les ha tocado ser integrantes de las mesas expira mañana. Si a lo largo del día, las cartas no llegan a sus destinatarios, el Gobierno catalán cambiará el procedimiento. El sorteo está realizado desde hace diez días, pero el boicot de Correos lo ha complicado.

En ese caso, quienes gestionarán los puntos de votación serán las primeras personas que se presenten en el colegio electoral el 1 de octubre. La neutralidad brillará por su ausencia porque los que más entusiasmo muestran por ir a votar son los partidarios de la independencia. No es descabellado sospechar de que los primeros de la fila para votar sean voluntarios de la ANC y, por tanto, ellos sean los miembros de las mesas ante la previsible ausencia del presidente y los vocales.

Genera dudas también el recuento, ya que la operación policial de la semana pasada iba destinada a neutralizar el sistema informático ideado para el 1-O. Sin noticias sobre el censo y sin que los ciudadanos hayan recibido la tarjeta censal para saber dónde votar, la Generalitat ha tenido que poner en marcha una web, suspendida y vuelta a activar, donde los electores pueden informarse sobre los puntos de votación asignados. El 70% de ellos son los colegios habituales. Pero hay centros nuevos, pues hay localidades, sobre todos las gobernadas por el PSC, que no han cedido locales municipales. Así, en Blanes, por ejemplo, se votará en una emisora de radio; en Lleida, en los ambulatorios, y en Terrassa, en algún centro religioso concertado. Los institutos de secundaria son de titularidad autonómica y por tanto serán de la partida. Pero, ¿quién los abrirá?

Fotocopias

El delegado del Gobierno en Cataluña, Enric Millo, avisó el viernes pasado por carta a los directores de institutos y de centros de primaria que autorizar el uso de los edificios para el referéndum puede comportar delitos de prevaricación, desobediencia y malversación. Para la consulta del 9 de noviembre de 2014, solo un instituto, el Pedraforca de L'Hospitalet, no abrió sus puertas. En todos los demás fueron los voluntarios los que abrieron las puertas. «Los colegios electorales no son un problema», afirmó ayer Romeva. A su juicio, tampoco lo supondrán las papeletas, que «se pueden imprimir muy rápidamente». En este sentido, un grupo de empresas de copistería se ha puesto a disposición de la Generalitat para facilitarle el material para el 1-O.

La cuestión central siguen siendo las urnas. Mientras Puigdemont disponga de las 6.000 urnas que asegura tener, el 1 de octubre habrá votación, las circunstancias y las condicionas ya son otra cuestión.

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