La Fiscalía, el CNI y varias embajadas aguardan la decisión del Gobierno

La toma de posesión de los ministros conllevará cambios al frente de las instituciones estratégicas de la Administración

A. A. MADRID.

Una vez elegidos los ministros, toca el turno de nombrar al resto de cargos estratégicos de la Administración. Uno de los más importantes es el máximo responsable la Fiscalía General del Estado, donde el Ministerio de Justicia en el que desembarcará este jueves Dolores Delgado tendrá la última palabra. El puesto lo ocupa en la actualidad Julián Sánchez Melgar, quien sustituyó al fallecido José Manuel Maza. Durante los Ejecutivos de Mariano Rajoy, aunque también en los anteriores, ha sido acusado de parcialidad y Pedro Sánchez, por coherencia, debería buscar un perfil independiente.

El nuevo Ejecutivo también tendrá que decidir si ratifica al general Félix Sanz al frente del Centro Nacional de Inteligencia. Esta posibilidad no está, ni mucho menos, descartada, dado que Sanz llegó a la dirección del CNI de la mano de José Luis Rodríguez Zapatero y después Mariano Rajoy lo mantuvo en el cargo en sus seis años y medio en la Moncloa.

Otro puesto clave será el de delegado del Gobierno en Cataluña. El sustituto de Enric Millo será una de las puntas de lanza del Ejecutivo socialista en sus relaciones con el presidente de la Generalitat y el independentismo. Deberá ser, por tanto, una figura que no sea rechazada de primeras por Quim Torra y que a la vez transmita firmeza ante el proceso soberanista.

Diplomacia

La sustitución de unos nombres por otros también se dará en algunas legaciones en el Exterior. Desde que aterrizó José Manuel García-Margallo en Exteriores la regla general ha sido la de nombrar solo embajadores pertenecientes a la carrera diplomática. En la actualidad hay dos excepciones. Se trata de los exministros José Ignacio Wert y Pedro Morenés.

El primero, gracias a un nombramiento muy criticado desde la oposición está al frente de la Delegación Permanente de España ante la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) en París. El extitular de Defensa es a su vez embajador en Washington tras salir del Ejecutivo. El relevo de ambos en cuanto Josep Borrell prometa el cargo este jueves como ministro de Exteriores se da prácticamente por descontado.

Una tercera legación que podría cambiar de mano es la de España ante Naciones Unidas, con sede en Nueva York. El embajador es Jorge Moragas, exjefe de Gabinete de Rajoy. A diferencia de los exministros, Moragas pertenece al cuerpo diplomático. Además, España ha sido elegida esta semana para ocupar una de las 21 Vicepresidencias de la Asamblea General de la ONU. Es un cargo que mantendría el posible sustituto de Moragas, ya que no es un nombramiento nominativo sino por país, pero puede darse el caso de que Exteriores opté por no hacer cambio alguno hasta que expire el mandato en junio del año próximo.

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