'Fiesta de la República':«¡Fora, fora, fora la bandera espanyola!»

Banderas. Las enseñas oficiales de España y Cataluña ondean en la sede de la Generalitat. En la fotografía de la derecha, una imagen de los 'Jordis' amarrada a una Estelada. :: reuters/
Banderas. Las enseñas oficiales de España y Cataluña ondean en la sede de la Generalitat. En la fotografía de la derecha, una imagen de los 'Jordis' amarrada a una Estelada. :: reuters

La ANC puso en marcha toda su maquinaria para recibir la independencia como si se tratara del 'día de la liberación'

M. SÁIZ-PARDO BARCELONA.

La Asamblea Nacional Catalana (ANC) ya había demostrado ser capaz de montar los más grandes eventos a favor de la independencia y no iba a dejar pasar su día grande. Ayer, el colectivo puso en marcha toda su maquinaria para recibir a su república como si se tratara del 'día de la liberación'. El montaje, desde luego, no fue espontáneo: una verdadera macrofiesta en la Plaza de Sant Jaume, frente a la Generalitat, con escenario y grupos para recibir la secesión con una sonrisa, música y alcohol.

El evento de ANC se repitió, con similares características, en las plazas mayores de localidades como Gerona y Tarragona en las que hubo pasacalles, pero la asamblea lo dio todo en Barcelona, en la que denominó como «Festa de Proclamació de la República».

Unas 17.000 personas llegaron a congregarse en Barcelona hasta bien entrada la noche. Un grito reiterado hasta la saciedad mantuvo a la gente activa: «¡Fora, fora, fora la bandera espanyola!». Al cierre de esta edición, la enseña nacional seguía ondeando junto a la senyera en lo más alto de la Generalitat. No así en los ayuntamientos de Gerona, Sabadell o Pineda donde la retirada de la bandera española fue inmediata.

La organización pidió sin éxito que las esteladas dieran paso a las senyeras como signo de normalidad

Fuegos artificiales

La intención de la ANC era evidente: que su gente, los independentistas, no volvieran a casa y siguieran ocupando la calle en estas horas decisivas. De ahí, la animación continua para que no bajaran los ánimos tras tantos días de incertidumbre y horas de pie. Los grupos musicales como 'Germà Negre' no dejaron de pasar por el escenario, mientras las voluntarias de las ANC daban cuenta de las últimas noticias y calentaban aún más los ánimos anunciando que Mariano Rajoy acababa de convocar elecciones para diciembre y había disuelto el 'Parlament'. Las gargantas se deshicieron con el «¡fora, fora!».

Fuegos artificales, petardos y más gritos pidiendo la retirada de la bandera española y la salida al balcón de Puigdemont para que proclamara la República delante del pueblo, algo que, al cierre de esta crónica, no había sucedido. Eso sí, el ya destituido 'president' estaba dentro del edificio reunido con sus más cercanos colaboradores.

ANC quiso controlarlo todo, pero no pudo. El colectivo que lidera el encarcelado Jordi Sánchez pidió a los congregados que dejaran en casa las esteladas como símbolo de que la república ya estaba conseguida y salieran con las senyeras oficiales. Pero pocos le hicieron caso. Eso sí, al unísono, como si de un ejército se tratara, millares de voces entonaban 'Els Segadors' cada vez que la organización lo promovía desde el escenario.

El día era festivo pero ANC tampoco iba a dejar pasar la ocasión para reivindicar la excarcelación de su líder, ni de Jordi Cuixart, máximo responsable de Òmnium. Para ello tiraron de sentimentalismo y de la canción 'Què volen aquesta gent que truquen de matinada' ('Qué quiere esa gente que llama de madrugada'). Ese fue el momento triste de la fiesta, que incluyó, en sus aledaños, los desvaríos de algunos jóvenes quemando -eso sí, no demasiado- sus carnés de identidad españoles.

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