Los exconsejeros Romeva y Rull también se enfrentan a Llarena por su «parcialidad»

Forn dice que nunca promovió la violencia, que acata el 155 y alega que ya ha abandonado la política

M. SÁIZ-PARDO

madrid. Cambio de estrategia en buena parte de los exmiembros del Gobierno de Carles Puigdemont. Del acatamiento inicial a la Constitución y al 155 de las primeras comparecencias para evitar su imputación o encarcelamiento, al enfrentamiento abierto con el juez Pablo Llarena después de que éste haya firmado su procesamiento por rebelión y malversación.

Los exconsejeros Josep Rull (Territorio) y Raül Romeva (Exteriores) acusaron ayer a Llarena poco menos que de prevaricar por saltarse, a su entender, la separación de poderes. Lo hicieron ante el juez del Supremo durante los interrogatorios para comunicarles los cargos por los que se sentarán en el banquillo. En línea con las declaraciones del lunes del exvicepresidente Oriol Junqueras, del exlíder de la Asamblea Nacional Catalana Jordi Sánchez, y del presidente de Ómnium Cultural Jordi Cuixart, Rull denunció en el Supremo la supuesta persecución a los independentistas. «No estaríamos aquí juzgados si no hubiéramos ganado las elecciones», señaló.

«El Tribunal Supremo no actúa independientemente, sino movido por presiones políticas» llegó a decir Rull, quien anticipó que habrá condena a todos los imputados por el 'procés'. «El juicio oral será un mero trámite», afirmó antes de mirar directamente a Llarena y acusarle de actuar al dictado del Ministerio de Justicia.

Romeva también estuvo altivo. Negó cualquier legitimidad al Supremo para juzgarle y acusó a la justicia de intentar «criminalizar al independentismo». El exconsejero de Exteriores trato de exculparse sosteniendo ante el juez que la Generalitat nunca usurpó las funciones diplomáticas del Gobierno central ni mantuvo relaciones consulares con otros países. Como Rull, Romeva sostuvo que este proceso es político y que se están «persiguiendo las ideas». «Este procedimiento no es jurídico sino político y vulnera derechos fundamentales», afirmó.

El exconsejero de Interior Joaquin Forn fue el único que se mantuvo en su estrategia de no confrontación. Aseguró que en ningún momento promovió la violencia durante el 'procés'. El que fuera máximo responsable político de los Mossos pidió a Llarena su excarcelación para poder preparar su defensa en este proceso, al tiempo que destacó que tiene intención de abandonar la política, incluida la municipal. El exconsejero también recalcó su voluntad de acatar la aplicación del artículo 155 de la Constitución.

Hoy pasarán por el Supremo para que se les comuniquen los cargos Jordi Turull (Presidencia), Dolors Bassa (Trabajo) y la expresidenta del Parlament Carme Forcadell.

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