Esquerra rechaza nuevas elecciones y urge a JxCat a formar gobierno

Jordi Turull, Oriol Junqueras, Anna Gabriel y Carles Puigdemont, el 27 de octubre pasado, en el Parlamento catalán. :: Josep LAGO / afp/
Jordi Turull, Oriol Junqueras, Anna Gabriel y Carles Puigdemont, el 27 de octubre pasado, en el Parlamento catalán. :: Josep LAGO / afp

«No quiero más amigos en Estremera ni en ninguna prisión», dice desde la cárcel el exvicepresidente catalán Oriol Junqueras

CRISTIAN REINO BARCELONA.

Dos días después de la suspensión del pleno de investidura de Jordi Sànchez, como consecuencia de la negativa del juez Pablo Llarena de permitir la puesta en libertad del exlíder de la ANC, Esquerra instó ayer a Carles Puigdemont y a Junts per Catalunya a que se dejen de «gesticulaciones» y «actos estériles», como han sido hasta ahora los cuatro intentos de investir a Puigdemont, Sànchez (dos veces) y Turull, y hagan todo lo posible para formar un gobierno efectivo.

No hacerlo sería, según argumentó Oriol Junqueras en una carta enviada desde la cárcel y leída en un acto del partido celebrado en Barcelona para conmemorar el 14 de abril, un «regalo al 155». «No quiero más amigos en Estremera ni en ninguna prisión», advirtió.

El emplazamiento del expresidente de la Generalitat sirvió para escenificar que los republicanos son contrarios a la celebración de nuevas elecciones en Cataluña, en un momento en que se disparan las especulaciones sobre cuáles son los planes de Puigdemont para la actual legislatura catalana. El líder de JxCat podría anunciar esta noche, en una entrevista en TV3, sus intenciones; tanto si se postula de nuevo como candidato a la investidura para seguir desafiando al Estado, como si apuesta por elecciones para mantener la incertidumbre y la inestabilidad. De momento, su grupo ha congelado la designación de un aspirante a la presidencia, lo que ha disparado las alarmas en ERC y el PDeCAT.

La salida del expresidente catalán de prisión y su parcial victoria contra la justicia española han cambiado el panorama, hasta el punto que casi nadie en la Cámara catalana se atreve a descartar unas nuevas elecciones.

JxCat y ERC tienen de plazo hasta el 22 de mayo para ponerse de acuerdo. Si no son capaces de investir antes de esa fecha a un presidente, la legislatura estará acabada y los catalanes serán llamados a votar el 15 de julio. El pacto inicial entre ERC y JxCat hablaba de que en cuanto se agotara la opción Sànchez, los neoconvergentes pondrían un candidato sobre la mesa, el llamado plan D, con el objetivo de cerrar la investidura para el 23 de abril, día de Sant Jordi.

La justicia alemana ha alterado el tablero y ahora lo que gana peso es el agotamiento de los plazos. Un veterano diputado de la Cámara catalana, de la oposición, está convencido de que habrá gobierno, eso sí, 'in extremis', como ya pasó con Puigdemont, tras el veto de la CUP a Mas. Dos nombres están en estos momentos en la 'pole position' de las quinielas como presidenciables: Elsa Artadi, que suena desde el primer día y que no despierta muchas simpatías en el PDeCAT y ERC, y Marta Madrenas, alcaldesa de Girona. Ambas son diputadas de JxCat.

Estocada mortal

Otras voces entre las fuerzas autonomistas, sin embargo, aseguran que Puigdemont va directo a elecciones para aumentar el conflicto institucional con el resto de España. «Para seguir en el cuanto peor, mejor», señalan. Pero antes, apuntan, su estrategia pasa por desgastar al máximo a Esquerra y a Roger Torrent, para hacer casi inevitable la lista unitaria o para infligir una estocada electoral casi mortal a ERC.

Los republicanos, de entrada, ya se defienden de los ataques y no aceptan lecciones de quién es más valiente y quién está poniendo más carne en el asador, pues ven que se les quiere colgar el sambenito de traidores por sus continuas apelaciones a «superar la política de bloques», como la que hizo ayer Junqueras. «Que nadie dude del compromiso de ERC con la República», afirmó Roger Torrent. Esquerra, dijo, está dispuesta a «jugárselo todo» por la independencia.

La supuesta estrategia de Puigdemont de ir a elecciones tiene, en cualquier caso, sus riesgos incluso para JxCat, en la medida en que nadie garantiza a los secesionistas que mantendrán la mayoría absoluta. Sus cálculos se basan, sin embargo, en que una más que probable bajada de la participación (en el 21-D fue histórica del 79%) podría beneficiarles. El 'expresident' tendrá hoy un buen termómetro en la manifestación que el independentismo ha convocado en Barcelona con motivo de los seis meses desde que Jordi Sànchez y Jordi Cuixart ingresaron en prisión.

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