Esquerra amaga con su propio candidato ante la cerrazón del expresidente

Los republicanos piden una reunión urgente con el líder de JxCat para perfilar una investidura efectiva

CRISTIAN REINO

barcelona. Esquerra amenaza con plantarse ante una hipotética investidura de Carles Puigdemont. Tras constatar que el expresidente se resiste a facilitar la formación de Gobierno en Cataluña, los republicanos anunciaron ayer que están dispuestos a lo que sea con tal de evitar la celebración de elecciones, el escenario que solo interesa a Puigdemont y a la CUP.

Esquerra no descarta, aunque lo dice con la boca pequeña, presentar a su propio candidato como medida para presionar al líder encastillado en Berlín a mover ficha. No es la primera vez que los republicanos se plantean dar la batalla con su propio candidato. Después de las elecciones, ya amenazaron con presentar a Oriol Junqueras a la investidura y semanas después especularon con Ernest Maragall como posible aspirante de un frente de izquierdas. Ambos envites quedaron en nada.

«Cada día que pasa hay más riesgo» de elecciones, afirmaban ayer en Esquerra. «Los comicios no son buenos para nadie», se lamentaban. Por ello, emplazaron a JxCat a cerrar una reunión inmediata para «concretar y consensuar los próximos pasos para hacer posible una investidura efectiva». En Esquerra creen que esta será otra semana clave para desencallar la investidura, aunque lo mismo pensaban semanas atrás. El escenario que los republicanos no contemplan de ninguna manera es la investidura de Puigdemont porque la ven inviable. El cónclave de JxCat en Berlín fijó el 14 de mayo como fecha límite para explorar todas las posibilidades de investir al jefe de filas neoconvergente.

El expresidente se ha cerrado en banda en que quiere optar a la reelección, a pesar de las advertencias del Constitucional y de la más que previsible suspensión de la ley de la Presidencia tras la impugnación del Gobierno, pero en Esquerra sospechan que lo que quiere JxCat es cargarles las culpas de una eventual repetición electoral.

No solo los republicanos aprietan para que haya gobierno. Pau Molins, abogado de Santi Vila en la causa del 1-O, y socio de Jordi Pina, que defiende a Jordi Sánchez, Jordi Turull y Josep Rull, afirmó ayer que las decisiones de Puigdemont están perjudicando gravemente a todos los dirigentes secesionistas encarcelados y aseguró que si la investidura se hubiera desencallado, los exconsejeros estarían en libertad.

Puigdemonet, entretanto, se reunió con el vicepresidente de Ómnium Cultural, Marcel Mauri, que le pidió unidad en el independentismo y le trasladó lo «importante» y «urgente» que es a su juicio «recuperar» las instituciones del autogobierno.

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