Esquerra agita el miedo a una victoria de Ciudadanos para agrupar el voto soberanista

La presidenta del Parlament, Carme Forcadell, la primera por la derecha, salió ayer en auxilio de la candidata de ERC, Marta Rovira, en su primer acto desde que abandonó la cárcel. :: EFE/
La presidenta del Parlament, Carme Forcadell, la primera por la derecha, salió ayer en auxilio de la candidata de ERC, Marta Rovira, en su primer acto desde que abandonó la cárcel. :: EFE

Los republicanos se afanan por frenar la fuga de electores a la candidatura de Puigdemont y a los radicales de la CUP

CRISTIAN REINO BARCELONA.

Esquerra Republicana dio ayer un giro a su estrategia de cara al 21-D y planteó los comicios como un mano a mano con Ciudadanos. Si primero fue el CIS el que vaticinó una eventual victoria en votos del partido liderado por Inés Arrimadas, ayer fue ERC quien situó a la formación naranja como el rival a batir. Los republicanos recurrieron al discurso del miedo y llamaron a rebato a todo el electorado secesionista para concentrar el voto y evitar la victoria del partido, que situaron en el eje del «frente nacional» español.

Esquerra no acaba de dar con la tecla para frenar a sus perseguidores. La preocupación se ha instalado en la formación republicana, que está pagando la ausencia de su candidato, Oriol Junqueras, encarcelado en Madrid, a diferencia de Carles Puigdemont, que ha conseguido, desde Bruselas, entrar en campaña a todas horas. ERC no quiere atacar directamente a Puigdemont, por que a ojos del secesionismo es el presidente legítimo de la república, y no tiene previsto hacerlo en los próximos días, según fuentes de la dirección de la candidatura republicana. Por tanto, el recurso que le queda es apelar al voto útil contra Cs, a quien las encuestas colocan al mismo nivel que los republicanos.

Fuentes del partido independentista creen además que los naranjas pueden crecer aún más en los diez días que quedan hasta el 21-D, pero confían que ERC irá mejorando, tras haber superado una semana inicial de campaña muy «complicada», marcada por la manifestación secesionista de Bruselas, que capitalizó Puigdemont al 100%. Esquerra considera que enviando el mensaje de que el exjefe del Ejecutivo no podrá ser investido, aunque él insista en que sí, ya ha hecho suficiente para frenar la candidatura de Junts per Cataluny. Lo cierto es que todo apunta a una batalla entre tres,ERC, JxC y Cs, por la medalla de oro. Es lo que indica el último sondeo de 'La Vanguardia'.

«Votar ERC es el voto útil para parar a Cs», afirmó la presidenta de la Cámara catalana, Carme Forcadell, en su primera intervención en la campaña desde que hace un mes salió de prisión. En un mitin en Badalona, Forcadell salió al auxilio de Marta Rovira, cabeza de lista en sustitución de Junqueras. Rovira aprovechó buena parte de su discurso para cargar contra Arrimadas, con quien se batió en un cara a cara en La Sexta al inicio de la campaña y salió derrotada. «Es imposible que sea la presidenta de todos los catalanes, como dice ella», adujo. Según la número dos de Esquerra, no puede serlo quien apuesta por «cargarse todos los consensos del país», sostien al Gobierno «más corrupto de Europa», «condecora a los policías del 'a por ellos'» y mantiene que los soberanistas «no son gente normal», y apoya el 155 y la «represión y la violencia de Estado». En la misma línea, Forcadell señaló que «ERC es la garantía de futuro, de honradez, de transparencia, de lucha contra la corrupción, el único partido que puede parar el 155 y a Cs». La referencia a la corrupción es de las pocas críticas veladas al PDeCAT que han hecho los republicanos hasta la fecha.

ERC dio ayer todo el protagonismo a Cs, mientras en la formación naranja pidieron prudencia, porque no es la primera vez que unos sondeos les son generosos y al final acaban deshinchándose, eso sí sin dejar de vender ilusión a los suyos. «Ganar al independentismo no es ninguna utopía», afirmó Arrimadas.

Vigor de Cs y la CUP

En una nueva demostración de fuerza, ante 2.000 personas, en Tarragona, feudo del PSC, la candidata del centro derecha liberal hizo un llamamiento a no confiarse por las encuestas y pidió que el voto constitucionalista acuda en masa. «Ciudadanos es el único voto que puede ganar a los separatistas. Hay que movilizarse e ir a votar», aseguró.

ERC apela al discurso del miedo y ayer trató además de pescar también en los caladeros de la CUP, quien amenaza con llevarse el electorado más radical. Por ello, Esquerra advirtió de que si el Gobierno central no se sienta a negociar tras una victoria independentista, «recuperará la vía unilateral» para «hacer efectiva la república».

Los anticapitalistas replicaron con contundencia y exhibiendo músculo en un mitin celebrado en Barcelona, ante 2.000 personas, en el que participaron todos los pesos pesados de la formación. Los antisistema apelaron a la unilateralidad y a la desobediencia. «Materializaremos la república, el pueblo manda y el gobierno obedece», dijeron.

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