El PNV espera que sea la última reunión porque la banda ya se ha disuelto

El presidente de los nacionalistas vascos cree que «anclarse en el pasado» en política penitenciaria es un error

R. C. BILBAO.

El PNV espera que la de ayer sea la última reunión del Pacto Antiterrorista dedicada a ETA porque la banda «ya ha desaparecido, se ha disuelto». El presidente de la formación nacionalista, que no participa del acuerdo, señaló que su ausencia de la cita en el Ministerio de Interior fue coherente porque si «nunca» han participado no iban a hacerlo «el último día». Ahora bien, reconoció Andoni Ortuzar, es comprensible que «las fuerzas políticas españolas tengan esa necesidad de hacer una escenificación» de unidad tras el final de ETA.

El dirigente del PNV consideró que el acuerdo suscrito en 2000 por PP y PSOE, y ampliado en el 2015 a otras fuerzas tras los atentados yihadistas de París, no es el foro «más adecuado» para hablar de la etapa que se abre tras la desaparición de la organización terrorista y de la situación de sus presos. Los nacionalistas vascos prefieren la vía bilateral con el Gobierno para abordar las medidas. De hecho, el lehendakari Iñigo Urkullu entregó el año pasado a Mariano Rajoy un plan para el reagrupamiento de los más dos centenares de presos de ETA en diez cárceles en un radio de 250 kilómetros del País Vasco. Una propuesta a la que el presidente del Gobierno no contestó.

Ortuzar explicó ayer en declaraciones a Radio Popular-Herri Irratia que el PNV sigue dispuesto a «buscar soluciones» porque anclarse «en el pasado», como si nada hubiera ocurrido, sería una mala estrategia para gestionar el final del terrorismo. Una etapa, añadió, en la que hay que «hacer pedagogía» y «ser positivo y propositivo».

«Mucho mimo»

El líder nacionalista reclamó que en estos momentos es fundamental que se trate a las víctimas del terrorismo «con mucho mimo» porque hay que «reconocerlas, tratarlas bien y reconfortarlas». Pero al mismo tiempo, prosiguió, hay que «hacerles ver que el futuro», incluido el suyo, requiere que se den «pasos» y se tengan «gestos» en todas las direcciones. Tanto en materia de reconocimiento del «daño injusto» causado por ETA como en política penitenciaria.

El cambio de estrategia con los presos terroristas ocupó un lugar destacado en la declaración que suscribieron el pasado viernes el lehendakari Urkullu y la presidenta del Gobierno navarro, Uxue Barkos. Ambos apostaron por abordar entre los dos gobiernos autonómicos y el central la política penitenciaria para adaptarla «al nuevo contexto» con el acuerdo de «todas las fuerzas políticas».

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