El equipo de Sánchez da bajonazo a las tensiones con Díaz

P. DE LAS HERAS MADRID.

Pedro Sánchez quiere evitar una nueva escalada de confrontación con Susana Díaz, pero eso no quiere decir que ignore sus palabras. La número dos del partido, Adriana Lastra, aprovechó ayer su comparecencia tras la última reunión de la ejecutiva antes de las vacaciones de agosto para lanzar un mensaje conciliador, al tiempo que contundente. «La sociedad andaluza está esperando que haya un presidente del Gobierno socialista. Lo importante es sumar para ganar; la derecha lo que ansía -advirtió- es un PSOE dividido».

Sus palabras revelan lo que piensan en el equipo del secretario general del aviso que lanzó este domingo la presidenta de Andalucía, en la clausura del Congreso de su federación, en la que espetó a Sánchez eso de «nunca me hagas elegir entre dos lealtades». Dicen que es su «última pataleta» en una batalla orgánica que ya tiene perdida. «En el PSOE nunca se ha dado esa disyuntiva entre lealtades y tampoco se va a dar ahora; el partido nunca ha defendido algo que fuera bueno para un territorio y malo para otro», defendió Lastra. «Somos un partido federal y no una federación de partidos», apuntó también, en la misma línea.

El supuesto fondo de estas nuevas tensiones es el planteamiento territorial de Sánchez, frente al que la andaluza enarbola la bandera 'antiprivilegios'. Lastra aseguró que no hay ninguna discrepancia real en este asunto y que todo el partido comparte tanto la resolución del 39 Congreso, en la que se apuesta por definir a España como estado plurinacional, como la declaración de Granada de 2013, en la que el Psoe describió su proyecto para una España federal. En todo caso, recordó: «Las resoluciones son de obligado cumplimiento».

En la dirección federal creen que aún puede haber tiras y aflojas hasta que los congresos provinciales pero niegan recorrido a la polémica.

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