El doble parricida de Moraña, primera condena a prisión permanente revisable

David Oubel entra ayer a los juzgados de Pontevedra acompañado por la Policía. :: s. sas / efe/
David Oubel entra ayer a los juzgados de Pontevedra acompañado por la Policía. :: s. sas / efe

David Oubel reconoció haber asesinado a sus hijas y estará preso al menos 25 años efectivos por esta controvertida medida punitiva

M. B. MADRID.

El doble parricida de Moraña (Pontevedra), David Oubel, de 42 años, tuvo ayer el dudoso honor de ser el primer condenado a quien un tribunal, la Sección Cuarta de la Audiencia Provincial de Pontevedra, le aplica la pena de prisión permanente revisable por el asesinato de sus dos hijas, ocurrido el 31 de julio de 2015 cuando contaban con cuatro y nueve años.

Oubel pasará un mínimo de 25 años efectivos de prisión, y no será hasta entonces cuando pueda solicitar la libertad condicional si muestra arrepentimiento y se encuentra rehabilitado. Este requisito se puede revisar cada dos años hasta un máximo de 35 años, según la reforma del Código Penal que entró en vigor el 1 de julio de 2015. Por lo tanto, el condenado de 42 años estará preso al menos hasta los 65, ya que se le restarían los dos años que ha estado en prisión preventiva.

En la última sesión del juicio celebrada ayer, después de que el jurado popular emitiese su veredicto de culpabilidad tras deliberar dos horas, el fiscal Alejandro Pazos intervino para que el acusado fuese condenado a pagar una indemnización de 245.000 euros a su exmujer y a la pena de prisión permanente revisable, momento en que se mostró tan emocionado que no pudo continuar con su discurso. Acto seguido, la acusación particular pidió la misma pena, pero elevó la indemnización a 300.000 euros.

La oposición recurrió al TC esta «cadena perpetua encubierta» y el Congreso apoyó su derogación

Por su parte, el abogado de la defensa trasladó su conformidad tanto con la indemnización como con las penas propuestas por el fiscal. De este modo, la presidenta del tribunal dictó sentencia 'in voce' para condenar a Oubel por dos delitos de asesinato cualificados con alevosía, y agravados por el parentesco y por tratarse de víctimas menores de 16.

Además de la cárcel, la condena le prohíbe comunicarse y acercarse a su exmujer, a su domicilio, a su lugar de trabajo o a cualquier lugar en el que se encuentre durante 30 años. La sentencia fue declarada firme al renunciar todas las partes a recurrir. Pese a la conmoción que generó este caso en la sociedad gallega y a que durante el juicio se vivieron momentos emotivos, el acusado -que el martes reconoció los hechos y llegó a pedir perdón y admitir que no tenía sus capacidades limitadas- permaneció impasible y cabizbajo durante las tres sesiones.

La oposición, en contra

Una vez en sala, el portavoz del jurado comunicó que, por unanimidad, vieron probado que el 31 de julio de 2015 Oubel se encontraba en su domicilio en Moraña con sus hijas cuando se dirigió a las habitaciones en las que se encontraban y las atacó con una sierra eléctrica y un arma blanca, produciéndoles la muerte «intencionadamente». Antes las drogó con fármacos.

En mayo la Audiencia de Sevilla ya acogió otro juicio en el que la Fiscalía pidió prisión permanente revisable para el autor del crimen de una joven que ingirió medicamentos para intentar suicidarse. Pero el tribunal rechazó esa pena y acordó condenarle a 39 años de cárcel (un máximo de 20 de cumplimiento efectivo).

La prisión permanente revisable ha sido muy controvertida por tratarse de una «cadena perpetua encubierta», según la oposición en el Congreso, que ha presentado un recurso ante el Tribunal Constitucional y en octubre apoyó su derogación con el voto en contra del PP y la abstención de Ciudadanos.

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