ETA se despide con el 88% de sus presos en el régimen penitenciario más duro

Entrada a la prisión Murcia II. :: Nacho García/
Entrada a la prisión Murcia II. :: Nacho García

Las respuestas parlamentarias más recientes revelan que el Gobierno mantiene intacta la dispersión por 44 cárceles

MELCHOR SÁIZ-PARDO

Madrid. ETA pide perdón y prepara su disolución en uno de sus momentos carcelarios más duros, según revela una batería de respuestas parlamentarias recién llegadas al Senado. El 88% de los 245 presos (216 hombres y 29 mujeres) de la banda terrorista se encuentra en primer grado, el régimen penitenciario más estricto, que les obliga a estar en sus celdas hasta 20 horas diarias y que restringe hasta el límite sus movimientos, además de vetar totalmente cualquier tipo de permiso o beneficio.

Así consta en los informes que el Ministerio del Interior ha remitido al parlamentario de Bildu Jon Iñarritu, algunos de los cuales están emitidos ayer mismo. A fecha del pasado 13 de abril, 209 penados de los 245 internos de ETA estaban en primer grado puro; otros cinco eran preventivos con aplicación del artículo 10 de la Ley Penitenciaria asimilable a ese mismo primer grado; un preso más penado pero con causas todavía pendientes estaba también en primer grado; solo 29 se hallaban en segundo, lo que les permite más horas de patio y actividades pero no permisos; no había ni un solo preso de ETA en tercer grado, lo que les daría acceso a salidas puntuales de la prisión.

Las últimas estadísticas de Interior dan buena cuenta de que los miembros de ETA sufre en mucha mayor proporción el primer grado que el resto de la población penitenciaria. A 9 de marzo, en las cárceles de la Administración Central (Cataluña tiene transferidas las competencias) había 50.957 internos, de los que solo 887 estaba en primer grado. Es decir, solo el 1,7% de los presos comunes se encuentra clasificado en el régimen más duro, frente al 88% de los presos de ETA.

El número (en términos absolutos) de los internos de la banda terrorista sometidos a primer grado ha ido descendiendo en los últimos años, pero no porque la administración penitenciaria haya suavizado las condiciones a los reclusos de ETA, sino porque el número de internos se ha ido reduciendo de manera importante tras el fin de la actividad armada de la banda en 2011. Según los datos remitidos este viernes al Parlamento, en 2012 se batieron todos los récords con 339 reclusos de la organización armada en primer grado.

Datos inéditos

Los más recientes informes del Gobierno revelan otros datos inéditos hasta ahora, que permiten una radiografía de la banda en las cárceles en vísperas de firmar su acta de defunción definitiva. La edad media de los reclusos de la organización en la actualidad es de 47 años. El interno etarra más joven tienen 28 años y el más anciano 74. El preso de ETA que más tiempo lleva en prisión ingresó en la cárcel hace 27 años.

Interior informa además que mantiene intacta la dispersión en 44 cárceles de todo el país, a excepción de Cataluña (con las competencias transferidas), los dos archipiélagos y las dos ciudades autónomas.

Nueve de los 44 centros superaban o igualaban la decena de reclusos de ETA. Las cárceles con más internos de la banda son: Valencia (14), Granada (13), Alicante II (12), Murcia II (12), Puerto III (12), Algeciras (10), Córdoba (10), Puerto de Santamaría (10) y Coruña (10).

A fecha de este viernes, en 18 cárceles francesas había 53 presos (41 varones y 12 mujeres). En Portugal, en el centro de Vale de Judeus, hay un recluso más.

En total, este viernes había en las prisiones españolas, francesas y lusas un total de 297 presos, dos internos menos que a mediados de abril. Además, según los datos de Interior, otros 36 miembros de ETA tienen reclamaciones judiciales en vigor.

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