El PP denuncia que el PSOE está detrás de la acusación que interrogará a Rajoy en Gürtel

Mariano Rajoy responde a las preguntas de los periodistas el pasado noviembre. :: JOSé JORDáN / afp

Los populares aseguran que el presidente contestará «a todo y a todos» porque su intención es «colaborar con la justicia»

RAMÓN GORRIARÁN MADRID.

El PP dio ayer un nuevo giro a su estrategia de defensa de Mariano Rajoy ante su declaración de mañana en el 'caso Gürtel' y denunció que la acusación popular que ha logrado que el presidente del Gobierno testifique en persona ante el tribunal de la Audiencia Nacional es «una organización del PSOE» que actúa «al dictado» de ese partido. Una circunstancia que, sin embargo, no afecta a un Rajoy «más tranquilo que nunca», según dicen en su entorno, y que ha preparado de forma concienzuda su interrogatorio para responder «a todo y a todos».

Hasta ahora, el PP no había puesto énfasis en que la acusación popular del 'caso Gürtel' la ejerce la Asociación de Abogados Demócratas por Europa (Adade), una entidad que los populares sitúan en la órbita del PSOE. El coordinador general del partido cargó ayer contra esta organización, fundada en octubre de 1987, porque su interrogatorio a Rajoy estará supervisado por los socialistas. «Pregunta el PSOE», resumió Fernando Martínez Maillo, porque «sus miembros son del PSOE». El grupo de letrados asociados en Adade son de distintas filiaciones, aunque su rostro más conocido y presidente de la entidad, Mariano Benítez de Lugo, fue durante dos años alto cargo en el Gobierno de Felipe González, es militante socialista y ha llevado el peso de la acusación popular en el 'caso Gürtel'.

Así como Manos Limpias buscaba réditos económicos en sus discutidas acusaciones populares en otros casos, Adade, según el número tres del partido gubernamental, tiene «un objetivo político»: desprestigiar al presidente del Gobierno. Esta organización de abogados se personó en la causa desde el primer momento de la instrucción en 2009, y en estos ocho años el PP no había arremetido contra ella con la contundencia que empleó hoy Maillo. Pero a 48 horas de la declaración de Rajoy, el coordinador de los populares resaltó esa familiaridad ideológica entre el acusador y el primer partido de la oposición.

Sostiene que Adade actúa al dictado de los socialistas con el objetivo «político» de desgastar al presidente Los populares subrayan que Jospin, Cameron, Tusk y Bachelet también declararon ante los jueces

El PP no había vinculado al PSOE con el 'caso Gürtel' desde los primeros compases de la investigación. En 2009, cuando Baltasar Garzón ordenó las primeras detenciones, los populares cargaron las tintas contra el Ministerio del Interior que por entonces dirigía Alfredo Pérez Rubalcaba. Desde que Garzón se inhibió unos meses después y la causa pasó al Tribunal Superior de Madrid, el PP no había vuelto a relacionar a los socialistas con el 'caso Gürtel'.

Mientras su número tres en el partido marcaba el terreno de juego de la declaración, el presidente del Gobierno continuó en la Moncloa en su preparación. Maillo confirmó que ayer no presidió, en contra de lo que es habitual, la reunión del comité de dirección del PP por razones «de agenda». Rajoy, afirman en el partido, encara con «tranquilidad» su citación, en la que como testigo ni podrá mentir ni negarse a contestar, y no le causa ninguna inquietud especial ser el primer presidente del Gobierno que debe comparecer ante un tribunal de justicia para hablar de la presunta financiación irregular de su partido.

El PP intenta quitar hierro a esta circunstancia con el argumento de que no es el primer gobernante europeo que debe pasar por ese trance y cita los casos de los franceses Lionel Jospin y Dominique de Villepin, el británico David Cameron, el polaco, hoy presidente del consejo Europeo, Donald Tusk, y la presidenta de Chile, Michelle Bachelet. Jospin testificó en noviembre de 2001 por la financiación del Partido Socialista francés; el exprimer ministro Villepin declaró en el 'caso Clearstream', una trama de listas bancarias falsificadas; Cameron, por unas escuchas ilegales en las que estuvo implicado su exdirector de comunicación; Tusk, por el accidente de avión en el que murió en 2010 el entonces presidente polaco; y Bachelet, por un caso de tráfico de influencias de su hijo.

Maillo insistió que aunque la voluntad de Rajoy es colaborar con la justicia y responder a todas las preguntas, anticipó que «poco puede aportar» porque no tenía «responsabilidad sobre los hechos que se juzgan». Se refería a que el asunto concreto que se enjuicia es la financiación de las campañas del PP en dos municipios de Madrid en 2003 y su relación con las empresas de Francisco Correa. Pero la realidad es que tanto las acusaciones como el fiscal amplían el interrogatorio a la relación en general del partido con la trama Gürtel, y el tribunal hasta ahora no ha puesto cortapisas en los interrogatorios.

Así ocurrió en las declaraciones de los anteriores secretarios generales del PP, Francisco Álvarez Cascos, Ángel Acebes y Javier Arenas, y los vicesecretarios Rodrigo Rato y Jaime Mayor Oreja. Todos descargaron la responsabilidad de la gestión financiera en el extesorero Álvaro Lapuerta, eximido del juicio por problemas cognoscitivos, y sobre muchos hechos concretos dijeron no recordarlos o no tener constancia de ellos. Rajoy no se va a diferenciar mucho de la línea marcada por sus compañeros de partido y, aseguran en el PP, que nadie espere sorpresas ni revelaciones en su declaración.

312 informadores pertenecientes a 83 medios se han acreditado para cubrir la declaración del presidente del Gobierno ante el tribunal del 'caso Gürtel'. A la Audiencia Nacional se desplazarán representantes de medios de Francia, Alemania, Rusia, Colombia o México.

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