El CNI se hace con el control de los datos clave de la seguridad nacional

Imagen de la sede del Centro Nacional de Intelicencia en Madrid. :: joRGE GARCÍA/
Imagen de la sede del Centro Nacional de Intelicencia en Madrid. :: joRGE GARCÍA

'La Casa' culminó el jueves su plan para recopilar y blindar las informaciones sensibles que sirven a Moncloa para sus estrategias

MELCHOR SÁIZ-PARDO MADRID.

El Centro Nacional de Inteligencia (CNI) ha concluido esta semana la implantación de uno de sus más ambiciosos planes para controlar, recopilar y, sobre todo, blindarse a filtraciones u operaciones de ciberespionaje los datos claves de la seguridad nacional. Detrás de un nombre de mujer, INES, se esconde un rediseñado sistema tecnológico con el que Moncloa y Vicepresidencia (de la que dependen directamente los servicios secretos) pretenden recibir sin intermediarios las informaciones más sensibles de los sectores estratégicos españoles, con las que luego se diseñan las estrategias nacionales de seguridad, sobre todo en lo referido a las posibles cibervulnerabilidades.

El pasado jueves, el Centro Criptológico Nacional (CCN), la vanguardia del CNI y del Estado en la ciberprotección del país, remitió a todos los responsables de seguridad de las administraciones públicas las nuevas instrucciones (la Guía CCN-STIC 844) en las que ordena centralizar todos los informes de vulnerabilidades e incidencias en los sistemas de protección en INES (Informe Nacional del Estado de Seguridad). Es la herramienta que han terminado de actualizar en julio los especialistas del CNI para «la recogida de información y análisis de indicadores» a fin de conocer si los diferentes departamentos del Estado están implantando las medidas recogidas en el denominado Esquema Nacional de Seguridad (ENS).

Aunque desde 2014 el CCN venía recopilando la información anualmente, ahora, según explican especialistas gubernamentales, la nueva INES se ha convertido en un verdadero monstruo informático con muchas más posibilidades. El espionaje español va a tener casi en tiempo real la información de los principales problemas de seguridad del país y, además, de una forma estructurada.

Las órdenes del CNI a las administraciones son claras: todas tienen que volcar todas sus informaciones en los exhaustivos cuestionarios de INES entre el próximo 1 de septiembre y el 31 de enero de 2017.

Informes automáticos

INES, en teoría, va a tener a partir de ahora, incluso, capacidad de análisis. La propia herramienta será capaz de generar informes automáticos y personalizados y dirigidos a la propia administración concernida. Esos mismos datos llegarán al CCN, que los usará para sus asesoramientos a la Vicepresidencia en casos en urgentes y para elaborar el informe anual del estado de seguridad del sector público español, al margen de otros estudios sectoriales (Administración General del Estado, comunidades autónomas, entidades locales, universidades...). El CNI y Vicepresidencia esperan también que INES se convierta en una de las fuentes principales de datos para el Departamento de Seguridad Nacional, el órgano creado por Mariano Rajoy en 2012 y que asesora al presidente en las cuestiones de estrategia de seguridad del país, amén de elaborar el informe anual que establece las prioridades y retos del Estado en materia de protección nacional.

Según revelan las instrucciones actualizadas por el CNI el pasado julio -y que también han sido ya distribuidas entre los principales operadores de seguridad del país- INES se va a convertir en una suerte de 'madre' de todas las otras 'mujeres' que controlan la seguridad nacional. Los servicios secretos gustan de denominar con nombres femeninos sus principales herramientas y bases de datos.

INES, tras las mejoras en las que el CNI ha venido trabajando desde principios de año, va a poder absorber y analizar junto con otras bases a LUCIA (Listado Unificado de Coordinación de Incidentes y Amenazas), otra herramienta del CCN, que lanza avisos de «peligrosidad» y hace seguimientos de los problemas. INES también pasa a integrar a SARA (Sistemas de Aplicaciones y Redes para las Administraciones) y su red de alerta temprana, que fue, la que entre otras cosas, la que hizo los recientes seguimiento de los virus WannaCry o NotPetya. La red PILAR (análisis y gestión de riesgos) también pasa a integrarse en la nueva herramienta.

El CNI y su CCN, a partir de septiembre, tendrán con INES la mayor base de datos sobre seguridad nacional que haya existido en España, según reconocieron ayer responsables del proyecto.

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