Ciudadanos se prepara para unas elecciones anticipadas en Cataluña

Albert Rivera durante un mitin en el Palau de Congressos de la Fira Barcelona en 2012. :: Toni garriga/efe.

El partido de Rivera está convencido de que la huida hacia adelante de los independentistas desembocará en una nueva cita con las urnas

MADRID.

Si hay alguien que esté atento estos días a los movimientos que se producen en Cataluña, al margen del Gobierno, es Ciudadanos. La formación de Albert Rivera, en calidad de principal partido de la oposición en el Parlamento catalán, sigue con especial atención los vaivenes en Junts Pel Sí, y los movimientos tácticos que se regalan Carles Puigdemont y Oriol Junqueras.

El calendario aprieta y el independentismo tiene prisa para cumplir su promesa de celebrar un plebiscito que el Tribunal Constitucional ya ha dicho que anulará. Pero de momento el bloque soberanista guarda sus cartas y un total secretismo sobre los plazos de la tramitación de la polémica ley del referéndum.

Aunque los grupos daban por hecho que la Mesa del Parlamento catalán calificaría la iniciativa en su reunión de este miércoles, saltándose así el aviso del Constitucional, la presidenta de la Cámara, Carmen Forcadell, no la ha incluido, de momento, en el orden del día. Pero no descartan que lo haga horas antes de la cita o, incluso, en la misma sesión, sobre la marcha. Una decisión que conllevaría la respuesta automática del Ejecutivo de Mariano Rajoy, además de las medidas que la Fiscalía y el Constitucional podrían adoptar en ese momento.

La formación liberal cree que no habrá referéndum y que Puigdemont es un presidente amortizado

En Ciudadanos están convencidos de que la huida hacia delante de los independentistas desembocará en un adelanto electoral y se están preparando concienzudamente para ello. Desde hace tiempo la formación liberal engrasa su maquinaria interna para afrontar la próxima contienda electoral, que se antoja segura para principios de 2018. Ya en mayo puso en marcha el proceso de primarias que confirmó a Inés Arrimadas como su candidata a la Generalitat.

Es precisamente la portavoz nacional del partido la principal interlocutora con la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, sobre el desafío soberanista y los contactos entre ambas son «continuos» y «fluidos», según confirman fuentes de la Ejecutiva naranja. Sáenz de Santamaría mantiene informados tanto a Ciudadanos como al PSOE de cuantos pasos da el Gobierno para atajar la celebración de la pretendida consulta.

Desde su creación en 2006, el ascenso de la formación de Rivera en Cataluña ha sido meteórico. En las elecciones autonómicas de ese mismo año logró tres escaños, los mismos que en 2010. Fue en 2012 cuando dio el gran salto y triplicó escaños, con nueve, consiguiendo por primera vez grupo parlamentario propio. Tres años después, en 2015, volvió casi a triplicar su número de diputados al lograr 25 escaños, siendo la segunda fuerza más votada en las cuatro provincias catalanas.

Leve bajada

Los resultados les avalan y los liberales confían en seguir creciendo, aunque las últimas encuestas coinciden en una leve bajada que, en todo caso, les mantiene como principal fuerza de la oposición en Cataluña. «Nuestro reto es que Junts pel Sí y la CUP no sumen mayoría absoluta en el Parlamento autonómico», insisten desde la Ejecutiva de Ciudadanos.

Para conseguirlo, el partido liberal tiene muy definida su estrategia: convertir a Arrimadas en la punta de lanza de un frente constitucionalista que desplace a los independentistas del Ejecutivo de la Generalitat. «Lo que tenemos que hacer los constitucionalistas es prepararnos para ganarles en las urnas, echarles democráticamente del Gobierno y sustituirles por una alternativa que ilusione, supere la fractura y reagrupe a todos los catalanes», aseguró el pasado viernes su secretario general, José Manuel Villegas.

Desde Ciudadanos insisten en que «no habrá referéndum, con garantías, vinculante y reconocido internacionalmente». Creen que Puigdemont es un presidente amortizado y no ven más salida que convocar elecciones anticipadas. Llevan meses reclamándolo. Hace tan solo unos días, en una entrevista en 'La Razón', la propia Arrimadas instaba de nuevo al jefe del Ejecutivo catalán a «cumplir con parte de su promesa y poner urnas».

En todo caso, la formación centrista no cree que la convocatoria llegue antes de la Diada -que se celebra el 11 de septiembre-, para asegurarse una movilización social sin precedentes en el día grande de Cataluña. De hacerlo, dicen, el Govern estaría asumiendo públicamente el fracaso de que no habrá referéndum. Lo que sí temen en Ciudadanos es que las agresivas protestas contra el turismo protagonizadas por Arran, en la órbita de la CUP, no sean sino un prólogo de casi dos meses de tensión en torno al 1 de octubre.

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