Un chivatazo falso propició la entrada masiva de inmigrantes a pie por la frontera de Ceuta

Algunos de los inmigrantes celebran su llegada a Ceuta tras asaltar El Tarajal. :: reduan / EFE
Algunos de los inmigrantes celebran su llegada a Ceuta tras asaltar El Tarajal. :: reduan / EFE

La Guardia Civil dejó desprotegido el paso de El Tarajal porque se esperaba una avalancha en la valla

MELCHOR SÁIZ-PARDO

madrid. Sin precedentes. Ceuta, acostumbrada a las violaciones de su valla fronteriza en saltos masivos de centenares de inmigrantes, despertó ayer conmocionada. No por la envergadura del nuevo asalto perimetral -fueron 186 los subsaharianos que entraron a la ciudad, una oleada de tamaño medio comparada con otras anteriores- sino por la nueva metodología. El grupo de subsaharianos directamente forzó su entrada por el paso fronterizo de El Tarajal y penetró a la carrera en la ciudad autónoma, desbordando por completo al pequeño contingente de Policía Nacional que estaba en el paso fronterizo, ajeno a todo, y que no tuvo siquiera tiempo para cerrar la verja que separa España y Marruecos.

Según admitieron responsables del Ministerio del Interior, este asalto es inédito, no solo en Ceuta, sino también en Melilla. En anteriores ocasiones había habido intentos de entrar a la fuerza por los pasos legales de ambas ciudades, bien a través de coches kamikazes que se lanzaban contra las barreras o bien en pequeños grupos a la carrera. Pero nunca antes una multitud había conseguido violentar el punto fronterizo.

A priori -según estas mismas fuentes- la entrada masiva de ayer se debe a un error de coordinación entre las fuerzas de seguridad marroquíes (que llevaban toda la noche del domingo siguiendo la evolución de tres centenares de inmigrantes en los alrededores de la valla) y los servicios de la Guardia Civil, encargados de repeler los intentos masivos de saltos. De acuerdo con la información que llegaba desde el otro lado de la frontera, el contingente, compuesto sobre todo por ciudadanos de Guinea Conakry (entre ellos dos menores) sobre las cinco de la madrugada se estaba moviendo hacia la zona conocida como 'Finca Berrocal', a unos dos kilómetros al oeste de El Tarajal, un área más abrupta y que ha sido el escenario habitual de anteriores saltos masivos.

Pero el chivatazo era falso. Los inmigrantes, de manera sorpresiva, aparecieron sin previo aviso en el punto fronterizo, que en esos momentos estaba totalmente desprotegido y con la verja abierta. Los inmigrantes se lanzaron a la carrera hacia los controles, superando sin demasiados problemas los intentos de los desprevenidos miembros de la Policía por contenerles. Los extracomunitarios siguieron corriendo durante un kilómetro y medio, cuando, ya dentro de Ceuta, lograron ser 'embolsados' por las fuerzas de seguridad.

El propio delegado del Gobierno en Ceuta, Nicolás Fernández Cucurull, reconoció ayer un «fallo» de seguridad en la vigilancia del perímetro fronterizo. «La Guardia Civil se encontraba en la zona de Finca Berrocal cuando, sorpresivamente, el grupo de migrantes ha aparecido por la frontera. Algo ha debido fallar en los procedimientos de control y lo estudiaremos durante los próximos días», señaló Fernández Cucurull, que destacó la contundencia de los inmigrantes durante su acometida en el paso fronterizo. Según el delegado, la actitud «violenta» de los asaltantes hizo imposible que la policía pudiera cerrar la verja. La avalancha humana que arrolló a los agentes se saldó con tres policías nacionales heridos (uno de ellos con la tibia y el peroné rotos, que tuvo que ser intervenido) y cinco inmigrantes hospitalizados, solo uno grave con fractura de muñeca debido a una caída.

600 inmigrantes

El contingente de extracomunitarios, tras ser reunido en la explanada de Juan XXIII, fue conducido de forma provisional Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI), de la ciudad, que ya estaba a su máxima capacidad, con 600 internos. Esta nueva entrada masiva es la segunda en menos de una semana a la ciudad norteafricana. El pasado martes, después de cinco meses sin asaltos, 73 inmigrantes lograron saltar la valla, a pesar de que las fuerzas marroquíes habían logrado frenar a otras 300 personas.

Tras la violación ayer del paso fronterizo, el delegado del Gobierno recordó que el Ministerio del Interior está trabajando en una reforma «integral» de El Tarajal. No obstante, los plazos son largos. Interior no espera poder iniciar las obras antes de 2019.

El asalto de la frontera coincidió con el inicio de la denominada 'operación Fin de Feria', el dispositivo que sigue a la finalización de las fiestas patronales, para evitar que los inmigrantes usen los vehículos que transportan las atracciones como escondite para llegar a la Península.

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