«Es una catástrofe para Cataluña y también para España»

El exministro Josep Borrell, aclamado en la marcha. :: y. h. / REUTERS/
El exministro Josep Borrell, aclamado en la marcha. :: y. h. / REUTERS

Un exministro del PP, otro del PSOE y un exlíder del PCE se unen en el escenario contra la secesión

M. SAIZ-PARDO BARCELONA.

Este 29 de octubre fue mucho más de la calle que de los políticos, pero también hubo políticos. Y la mezcla era extraña; un exministro de Felipe González, un exministro de José María Aznar y un exlíder del Partido Comunista de España. Todos contra la declaración de independencia de Cataluña y la proclamación de la República.

Josep Borrell, que ya participó en la movilización antinacionalista del 8 de octubre en la capital catalana, fue el más aclamado. En particular, una frase suya: «Es una catástrofe para Cataluña y también para España». Obviamente, hablaba de la declaración unilateral de independencia del pasado viernes.

El expresidente del Parlamento europeo, como todos los presentes, fuera y dentro del escenario, aplaudió la convocatoria de elecciones el 21 de diciembre. Según el socialista, es la forma más directa de «volver a la normalidad».

Pero Borrell, convertido una vez más en el orador estrella, no fue suave. Embistió. «¿Cómo puede decir el vicepresidente económico de un país que no pasa nada cuando se han ido empresas que representan el 40% del PIB?» preguntó antes de apostar sin ambages por la vía penal contra Carles Puigdemont y sus colaboradores. «Que la justicia haga pronto su trabajo y pida responsabilidades a todos los que están haciendo hoy daño a Cataluña», clamó.

El otro Josep, Piqué, exministro del PP que también se ha convertido en icono de la resistencia contra la oleada secesionista y que también estuvo en la marcha del 8-O, no quiso faltar a la cita, aunque intervino a través de un vídeo grabado. Piqué, algo más moderado, tampoco ahorró epítetos al acusar a la Generalitat de haber «pervertido el orden constitucional». Aun así, se mostró conciliador. «Aquí no sobra nadie y todos somos necesarios», apostó el exministro antes de cargar contra un independentismo «minoritario» que ha «coartado y coaccionado a la mayoría» de catalanes.

Entre los que subieron al estrado estuvo el exsecretario general del PCE durante once años y exlíder de Izquierda Unida, Francisco Frutos, y su mensaje fue claro: el independentismo no es de izquierda. Frutos aseguró tajante que «los trabajadores catalanes no se quieren separar del resto de España» y llamó a la ciudadanía a frenar «el racismo identitario». Y una llamada de atención, sin citar a nadie, a los sectores de la izquierda que se han convertido en «cómplices del nacionalismo»: «Soy -confesó- un 'botifler' (traidor) contra el dogmatismo sectario».

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos