Casado estalla contra las «calumnias» y niega un trato de favor en la carrera

Casado realiza ayer declaraciones a los medios en la madrileña sede del PP. :: BALLESTEROS / EFE/
Casado realiza ayer declaraciones a los medios en la madrileña sede del PP. :: BALLESTEROS / EFE

El PP sale en defensa del vicesecretario mientras la Complutense reclama información sobre sus estudios en Derecho

NURIA VEGA MADRID.

«¿Qué es lo próximo? ¿Ver publicado un análisis de sangre?». Pablo Casado volvió a recorrer ayer los medios de comunicación para intentar disipar, por segunda vez en un mes, las dudas sobre su expediente académico. En esta ocasión, no fue el máster cursado en la Universidad Rey Juan Carlos lo que se puso en tela de juicio. El vicesecretario de Comunicación del PP tuvo que salir al paso de una información que cuestiona el modo en el que completó su carrera de Derecho en el Centro Cardenal Cisneros, adscrito a la Universidad Complutense. «Basta ya de injurias», exigió a través de Twiter.

Con la sensación de estar siendo víctima de una campaña de «calumnias», el portavoz de los populares denunció el «escarnio» que, a su entender, sufre desde hace un mes. Desde el martes, el juzgado de instrucción número 51 de Madrid examina con lupa su máster de la Rey Juan Carlos. Esta última polémica, la de su licenciatura, surgió después de que El Mundo publicara ayer que Casado aprobó doce asignaturas de Derecho -la mitad de la carrera- en un solo curso, el mismo año, 2007, en el que fue elegido diputado madrileño. Para lograrlo, el diario asegura que cargos del PP telefonearon a profesores en busca de «facilidades».

«Rotundamente falso», se apresuró a desmentir el Centro Cardenal Cisneros en un comunicado. Del mismo modo, Casado descartó de inmediato cualquier tipo de «trato de favor» y negó que sea extraño culminar con éxito un número tan elevado de exámenes. La expresidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, habría sido una de las personas que mediaron, pero la aludida también rechazó haber levantado el teléfono por el actual vicesecretario o por cualquier otro. «No es posible que se dé crédito a unas fuentes que quieren guardarse en el anonimato para calumniar a alguien. Es intolerable», censuró.

Aguirre intuye, incluso, que lo que se busca es «triturar» a Casado. Hace tiempo que el vicesecretario de Comunicación se ha convertido en aspirante potencial a casi todo. En el último año, además, su nombre ha aparecido en las quinielas para optar tanto al Ayuntamiento de Madrid como a la Comunidad. De ahí que el dirigente popular crea estar siendo «machacado». «Qué casualidad -ironizó- que surge cuando los medios llevan un año hablando de si voy a ser candidato».

El enemigo de los populares

Aun así, dijo desconocer si el ataque procede de fuego amigo. La hipótesis de que el enemigo del PP duerme en el PP se ha avivado en la formación desde la caída de Cifuentes por un vídeo en el que aparecía tras sustraer dos cremas en un supermercado. Pero la dirección nacional hace esfuerzos por apartar el foco. «Mi partido no tiene nada que ver con esa caricatura que algunos pretenden a base de insidias y chismes», replicó Mariano Rajoy en una entrevista el 6 de mayo en este periódico.

Ayer, fueron varios los dirigentes del PP que salieron en defensa de Casado. El portavoz en el Congreso, Rafael Hernando, reprochó una supuesta doble vara de medir que escruta a los populares y perdona a la oposición. Mientras, la diputada Celia Villalobos habló de acoso: «Como es del PP, tiene que ser malvado, y si encima se supone que puede ser candidato, hay que matarlo».

Sea como sea, la Universidad Complutense de Madrid ya ha tomado cartas en el asunto. Por ahora, ha solicitado información sobre los estudios de Casado, y en caso de detectar indicios de la «más mínima irregularidad», el centro garantiza que procederá «con la máxima contundencia».

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