Batet replica al PP que dialogar con Cataluña no es «venderse al enemigo»

Pide a Esquerra que no renuncie a alcanzar acuerdos parciales por el hecho de que el Gobierno rechace un referéndum

P. DE L. H.

Madrid. La ministra de Política Territorial, Meritxell Batet, se encontró ayer, en su primera sesión de control en el Congreso desde que fue nombrada por Pedro Sánchez, con dos muros: el del PP, por un lado, y el de Esquerra Republicana de Catalunya, por el otro.

En el mismo pleno, la ministra se vio obligada a rebatir los reproches de la exministra de Sanidad, la también catalana Dolors Montserrat, por sus supuestas cesiones al independentismo -«me da la sensación de que están ustedes otra vez claudicando», dijo la popular- y del portavoz de ERC en la Cámara baja, Joan Tardà, por la negativa a hablar sobre la celebración de un referéndum sobre la independencia. «No participaremos en ningún diálogo donde las partes no puedan hablar de todo», anticipó el republicano.

Batet ofrece a la Generalitat, desde la Moncloa, lo mismo que el PSOE proponía desde la oposición: una reforma de la Constitución para ahondar en los aspectos federales del modelo autonómico; recuperar aquellas partes del Estatut que quedaron anuladas por la sentencia del Tribunal Constitucional no porque chocaran contra la Carta Magna sino porque, para poderse realizar, requerían la reforma previa de leyes orgánicas estatales (es el caso de los consejos autonómicos de justicia o cuestiones relativas a la organización territorial), hablar de 45 de los 46 asuntos propuestos por Carles Puigdemont a Mariano Rajoy (quedaría fuera el derecho de autodeterminación), y recuperar la comisión bilateral Estado-Generalitat.

Los populares temen que quiera ir muy lejos. Los secesionistas sostienen que se queda muy corta. A los primeros, la ministra les recriminó que confundan hablar con someterse. «Dialogar no es ceder ni venderse al enemigo», defendió. A los segundos les pidió que no desprecien la posibilidad de acuerdos parciales. «Quien tiene un objetivo político debe abrir puertas, tender puentes, asumir riesgos y a veces aceptar responsabilidades», adujo.

Los socialistas llevan varios días reclamando al PP que actúe en la oposición como lo hicieron ellos. Ayer volvió a hacerlo Sánchez en una respuesta al portavoz del partido conservador, Rafael Hernando, que insistió en conocer cuáles serán sus contrapartidas a los «populistas», los secesionistas e incluso los «antiguos amigos de ETA». «No agiten en agravio territorial -pidió el jefe del Ejecutivo- para eso están otros grupos que nunca han gobernado». Una clara alusión a Ciudadanos.

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