Bárcenas confirma la 'caja B' del PP de Valencia y exculpa a la dirección nacional

Barcenas abandona ayer la Audiencia Nacional. :: j.c. hidalgo/EFE/
Barcenas abandona ayer la Audiencia Nacional. :: j.c. hidalgo/EFE

Dice ante el juez que avisó a Ricardo Costa de que estaba «terminantemente prohibido» endosar facturas de actos del partido a empresarios

MELCHOR SÁIZ-PARDO MADRID.

Luis Bárcenas de nuevo en sede judicial para hablar de las cuentas del PP. Y, de nuevo, otra versión de lo que ocurría en las arcas del partido. El extesorero, que en abril de 2014 llegó a reconocer ante el instructor Pablo Ruz la existencia de 'cajas b' en todas las provincias y comunidades además de en la dirección nacional del PP, ayer se desdijo. En el juicio sobre la rama valenciana de 'Gürtel' que se celebra en la Audiencia Nacional admitió la existencia de una financiación irregular en la formación que lideraba Francisco Camps, pero negó que fuera una práctica amparada o promovida desde la dirección nacional.

Bárcenas, que declaró en condición de testigo, intentó nadar y guardar la ropa. El extesorero, que desde hace más de un año apuesta por la estrategia de no arremeter más contra la dirección nacional del PP, se esmeró en exculpar a Génova de las supuestas irregularidades en Valencia, pero al tiempo tuvo que reconocer que esas ilegalidades existían y que era verdad que el ex secretario general del PP de la Comunidad Valenciana Ricardo Costa le advirtió en persona en una reunión en Madrid de que el PPCV había dado instrucciones de que se girasen facturas falsas a empresarios para que éstos sufragaran los gastos de las campañas electorales municipales y autonómicas de 2007 y las generales de 2008.

Costa desveló el pasado 24 de enero en la Audiencia Nacional que el exvicepresidente regional Víctor Campos le comunicó que tanto el expresidente de la Comunidad Valenciana Francisco Camps como el expresidente de las Cortes Valencianas Juan Cotino le habían encargado «tener relaciones con los empresarios que financian al partido», mostrándole sobres con dinero en efectivo.

«Preocupación»

Según reveló ayer Bárcenas, Costa se «desplazó desde Valencia» a la sede nacional en Madrid para mostrarle su «preocupación por la instrucción» de Campos, «tesorero de facto del partido». Bárcenas advirtió a Costa de que «no era admisible» la práctica de «asignar facturas a determinadas empresas para que se hicieran cargo de gastos de partido». Es más, que «eso estaba terminantemente prohibido», sobre todo teniendo en cuenta «experiencias pasadas», como la de Filesa en el PSOE.

De acuerdo con la declaración de Bárcenas, él mismo trasladó el contenido de la reunión a Álvaro Lapuerta, entonces tesorero nacional, que le prometió que «hablaría con Valencia» para acabar con esa práctica irregular. El exsenador, no obstante, no aclaró si Lapuerta (ahora con su salud mental deteriorada) habló con Camps.

«El tesorero nacional era el máximo responsable», abundó el testigo, por lo que Lapuerta no tenía por qué «trasladar» sus inquietudes a otros dirigentes «políticos» del partido. «El tesorero tenía plena autonomía en materia económica». «Sabía lo que tenía que hacer y no tenía que trasladarle esa preocupación a otro cargo de algo que era de su total responsabilidad», insistió. Con estas premisas, dio a entender que la dirección nacional del PP pudo no conocer nunca las irregularidades de Valencia porque la información no pasó de Lapuerta.

En cualquier caso, afirmó que desde Génova se dieron «instrucciones precisas» a todas las agrupaciones (también a las valencianas), tanto de manera escrita como verbal, para que en las campañas electorales municipales y autonómicas se usaran exclusivamente los fondos previstos por la ley y «remitidos» desde Madrid. Con esas instrucciones, obviamente también se prohibía usar dinero de empresarios para pagar mítines y otros eventos de partido.

«Cualquier gasto no controlado podía suponer sobrepasar los límites de gasto», señaló Bárcenas, por lo que la dirección nacional ordenó no «aportar fondos propios a la campaña». Con este argumento, volvió a exculpar a la dirección nacional del PP de las supuestas irregularidades en las dos campañas valencianas, que son el epicentro de las acusaciones que ahora se juzgan.

En cualquier caso, Bárcenas eludió algunas de las cuestiones más espinosas, ya que, apuntó, no era su tarea estar encima de las cuentas de cada circunscripción. «La rendición de cuentas se hacía en cada comunidad autónoma», se excusó, apuntando la responsabilidad de los gerentes de cada territorio.

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