Bandos municipales

Despliegue de una gigantesca bandera catalana durante un acto político. :: efe/
Despliegue de una gigantesca bandera catalana durante un acto político. :: efe

La decisión de ceder o no locales para el referéndum ha colocado a los alcaldes catalanes en el centro del conflicto entre la Generalitat y el Gobierno

LORENA GIL

El cuerpo a cuerpo que mantienen la Generalitat y el Gobierno central a raíz de la convocatoria ilegal del referéndum del 1 de octubre ha situado a los alcaldes catalanes en el ojo del huracán. La decisión del Tribunal Constitucional de suspender las dos leyes de ruptura, la de la consulta y la de transitoriedad, ha abierto una brecha entre los 948 municipios que dibujan el mapa de Cataluña. A un lado se sitúan los que han anunciado su disposición a ceder espacios propios en los que colocar las urnas -712- y, al otro, los que no -más de cien-. Sin olvidar a los que todavía no han ofrecido un posicionamiento claro. La campanada la dio el jueves la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, al anunciar el acuerdo alcanzado con la Generalitat para facilitar el voto haciendo uso de las escuelas públicas no municipales y sin funcionarios locales.

Las otras tres capitales se dividen entre la participación y la no implicación: Girona, gobernada por el PDeCAT, colaborará cediendo sus locales, mientras que Tarragona y Lleida no lo harán. Estas dos últimas están regidas por el PSC, que lidera las principales ciudades y es contrario al 1-O. Los socialistas ostentan 122 alcaldías en toda Cataluña y hasta el momento sólo siete han decidido desobedecer la consigna de la dirección. Se trata principalmente de municipios pequeños.

EN CIFRAS

948
municipios dibujan el mapa de Cataluña.
712
son los ayuntamientos que han anunciado ya su respaldo al referéndum del 1 de octubre.
son las alcaldías que ostenta el PSC
La mayoría han declarado ya que no cederán locales municipales para colocar urnas. Hasta el momento, siete han optado por desobedecer a la dirección.

Desde que hicieron público su rechazo al referéndum, varios de los alcaldes socialistas del 'no' han denunciado las presiones de las que están siendo objeto para que «saquen las urnas». Y no sólo a nivel social, con pintadas y escraches en la entrada de los consistorios. Muchos han puesto el grito en el cielo por la actitud del propio presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, a quien afean que, en lugar de templar los ánimos, los haya encendido más. Una postura que le ha valido algún que otro reproche en público.

La decisión de la Fiscalía de llamar a declarar a todos los alcaldes que apoyan el referéndum ha hecho subir la temperatura varios grados. De no responder a esta citación, podrían acabar detenidos. Desde la Asociación de Municipios Independentistas afirmaron esta semana que responderán al requerimiento judicial porque dicen no tener «nada que esconder». La CUP, sin embargo, ya ha anunciado que sus regidores -una treintena- no irán a declarar.

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