Aznar acusa a Rajoy de falta de «discurso y estrategia» en Cataluña

José María Aznar, presidente de FAES, renunció a la presidencia de honor del PP hace un año. :: MARCOS MENDEZ / efe/
José María Aznar, presidente de FAES, renunció a la presidencia de honor del PP hace un año. :: MARCOS MENDEZ / efe

El expresidente del Gobierno elogia la labor de Rivera, a través de FAES, y pone en el disparadero a Soraya Sáenz de Santamaría

PAULA DE LAS HERAS MADRID.

No se hizo esperar mucho. José María Aznar reapareció ayer, a través de un comunicado de su 'think tank', FAES, para lanzar la enésima advertencia al PP de Mariano Rajoy. Un día después de que el presidente del Gobierno eludiera la más mínima reflexión sobre el papel que ha podido tener la acción del Ejecutivo en los catastróficos resultados electorales de su formación en Cataluña, Aznar dejó clara su opinión. Habló de un mal «equipaje discursivo, estratégico y político», elogió el «extraordinario» papel desempeñado por Ciudadanos y puso claramente en el disparadero a la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, a la que el ala liberal del partido jamás vio con buenos ojos.

«Los resultados electorales en Cataluña distan bastante de la observación escuchada durante la campaña que consideraba 'descabezado' al independentismo», dispara en el primer párrafo del documento. No es, ni mucho menos, la primera vez que el expresidente del Gobierno explicita su preocupación o su falta de sintonía con el modo en el que Rajoy maneja las riendas de un partido que él mismo puso en sus manos. Pero en esta ocasión sus palabras parecen paladear una suerte victoria moral.

En el texto difundido por la fundación, Aznar recuerda que ya en septiembre de 2015, cuando Ciudadanos adelantó con holgura al PP en los comicios autonómicos convocados por Artur Mas como un plebiscito sobre la independencia, lanzó la voz de alarma por el «fraccionamiento del espacio de centroderecha». Entonces FAES -desvinculada jurídicamente del Partido Popular desde octubre de 2016-, conminó a abrir un «proceso de muy profunda de reflexión», rememora, sobre cómo actuar ante un proceso secesionista que iba a continuar «más radicalizado». «No hay, por tanto, casualidad, ni razones puramente coyunturales que expliquen la progresión electoral de este partido», esgrime.

«Ciudadanos ha sabido interpretar las exigencias de muchos cientos de miles de catalanes», dice

El dardo no es inocuo. En su análisis ante la plana mayor del PP, Rajoy minimizó las consecuencias electorales que puede tener para el partido el crecimiento de Ciudadanos y argumentó que lo sucedido en Cataluña no es extrapolable a otros territorios. Ya en público, en su comparecencia en la Moncloa, justificó además la estrepitosa caída del PP, que ha pasado de once a tres diputados, alegando que es una lógica consecuencia de la «concentración del voto en la primera fuerza de la oposición en Cataluña, que es Ciudadanos».

Más que «voto útil»

Sólo el presidente de Galicia, Alberto Núñez Feijóo -al que habitualmente se sitúa en la línea de sucesión a Rajoy- se atrevió a responder a esa afirmación. «Cuando sacamos mal resultado -admitió- no podemos echarle la culpa a los demás». Algo similar, pero con mayor crudeza apuntan desde FAES. «Es evidente que el llamado 'voto útil' constitucionalista ha ido a Ciudadanos. Pero eso, lejos de explicar los resultados del PP, es lo que necesita una explicación -apunta el texto-. Y sería de agradecer que no se insistiera en culpar de este mal resultado a Ciudadanos con el peculiar argumento de que a este partido le han votado demasiados catalanes, porque tal afirmación, por insostenible, desacredita a quien la hace».

La clave de lo sucedido estaría, desde su óptica, en lo que el partido de Albert Rivera ha sabido hacer y Mariano Rajoy no. «Ciudadanos ha sabido interpretar las exigencias de muchos cientos de miles de catalanes -más de un millón-, las ha traducido en un discurso político reconocible y les ha ofrecido una propuesta de esperanza y convicción», defiende en su análisis el equipo del expresidente. Si el presidente desvinculó la respuesta de los electores de su propia labor desde el Gobierno, el brazo intelecutal de Aznar replica: «Si eso era así, entonces no se entiende que el mensaje prácticamente único de la campaña del PP haya sido el de recordar esas decisiones que el Gobierno ha protagonizado». Una alusión a la aplicación del artículo 155 que, por otro lado, no cuestionan.

En el último año, el que fuera presidente de honor del PP -cargo al que renunció en diciembre de 2016- se ha prodigado en elogios y guiños a Ciudadanos. El pasado junio Albert Rivera fue invitado a clausurar la Semana Atlántica, el colofón del máster de gobernanza que imparte el Instituto Atlántico de Gobierno, que él preside. De momento, aun así, todo ha quedado en reconocimiento a su labor y buenas palabras.

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