Arrimadas ignora la llamada del PP a presentar su candidatura por si acaso

La líder de Ciudadanos en Cataluña, Inés Arrimadas, ayer en el Parlamento autonómico. :: a. dalmau / EFE/
La líder de Ciudadanos en Cataluña, Inés Arrimadas, ayer en el Parlamento autonómico. :: a. dalmau / EFE

Los populares sostienen que tal y como está Cataluña «puede pasar cualquier cosa» y merece la pena intentar presidir la Generalitat

P. DE LAS HERAS

Madrid. El Partido Popular volvió ayer a la carga con su llamamiento para que la líder de Ciudadanos en Cataluña, Inés Arrimadas, intente ser investida presidenta de la Generalitat. El vicesecretario de Política Social y Sectorial, Javier Maroto, argumentó que la decisión del presidente del Parlamento autonómico, Roger Torrent, de suspender el pleno en el que iba a votarse la candidatura de Carles Puigdemont abre una «oportunidad de oro» que no hay que dejar pasar. Pero la formación de Albert Rivera no comparte el análisis.

En el partido liberal entienden que, lejos de ser sincera, la propuesta de los populares sólo busca alimentar un prejuicio, el de que Ciudadanos transita por la política sin mojarse ni tomar decisiones para evitar el desgaste de la gestión. Únicamente puede ser eso porque la aritmética de la cámara catalana, dicen, hace inviable la elección de un candidato no indepedentista.

«No sirve la excusa de que a lo mejor los números no dan -replicó Maroto, durante una rueda de prensa en la sede nacional del PP- porque todo lo que pasa en Cataluña está fuera de lo tradicional y lo habitual. Puede pasar cualquier cosa y, por tanto, hay que intentarlo; es nuestra obligación y de quienes defendemos el marco constitucional en Cataluña». El dirigente de la formación conservadora recordó incluso que la propia Arrimadas quiso plantear hace meses una moción de censura contra Puigdemont a pesar de que entonces su respaldo era mucho menor que el actual.

Reforma electoral

Rivera, que también compareció ante la prensa, evitó profundizar en el debate, pero aprovechó para lanzar un dardo a los populares y volver a poner sobre la mesa su exigencia de una reforma de la ley electoral que garantice una mayor proporcionalidad del sistema. La actual favorece a los partidos mayoritarios y a las provincias menos pobladas y, en el ámbito de Cataluña, otorga al independentismo mayoría absoluta en escaños pese a no ternerla en votos.

Arrimadas, por su parte, se limitó a instar a las fuerzas secesionistas a reconocer públicamente lo que, según dijo, ya admiten en privado, que Carles Puigdemont no puede ser su candidato, y reclamó a Torrent que ejerza como el presidente de todos los diputados y deje de actuar «al único y exclusivo servicio» del exjefe del Ejecutivo catalán.

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