El PP apurará hasta el final el plazo de la moción de censura contra Cifuentes

Ciudadanos también da largas a la iniciativa de los socialistas para forzar la dimisión de la presidenta madrileña

RAMÓN GORRIARÁN MADRID.

El PP ha echado el freno en el caso del máster de Cristina Cifuentes. No tiene prisa por el desenlace, quiere que pase el tiempo para que Ciudadanos se desgaste y se retrate junto a PSOE y, sobre todo, Podemos en una moción de censura contra la presidenta madrileña, que, por otra parte, no es la solución deseada por el partido naranja. Los populares, al mismo tiempo, están decididos a sacar a la luz los casos de dirigentes del PSOE, Ciudadanos y Podemos que también habrían falseado sus currículos. «Ha puesto el ventilador», dijo Albert Rivera.

El pulso entre el PP y Ciudadanos por la dimisión de Cifuentes amenaza con prolongarse tres semanas más. Los populares pretenden congelar la moción de censura en la Asamblea de Madrid hasta la fecha límite del 7 de mayo. Tienen en su mano que fijar el momento para debatirla compete a la presidenta de la Cámara, su compañera Paloma Adrados, y aunque la petición de los socialistas entró en el registro el 5 de abril, su tramitación no ha comenzado. El coordinador general de los populares, Fernando Martínez-Maillo, explicó ayer que su partido no se plantea ahora exigir la renuncia a la presidenta de la Comunidad de Madrid y dejó entrever que solo se planteará ese escenario si la moción es imparable. Pero, subrayó, «queda mucho para el 7 de mayo».

En la dirección del partido gubernamental aspiran a «ver a Ciudadanos sentado con Podemos y el PSOE para negociar una moción de censura», apuntó Maillo. Las prisas de los socialistas no van con ellos, y, aunque desde la dirección del PSOE urgen a que se debata y acusan al PP de «retorcer» el funcionamiento de la Cámara regional en función de sus «tiempos e intereses» de partido, no van a cambiar de estrategia. En el PP confían en que el partido que lidera Rivera se eche atrás en el último minuto y no corra el riesgo electoral de aparecer como compañero de viaje de las fuerzas de izquierda.

Su esperanza tiene fundamento porque Ciudadanos, a pesar de los que los socialistas lo han solicitado, sigue dando largas a reunirse con los promotores de la iniciativa. «No ha habido ninguna negociación con (Ángel) Gabilondo ni con el PSOE porque estamos a la espera de lo que decida el PP», comentó la portavoz de Ciudadanos, Inés Arrimadas. El escenario ideal para los liberales es que Cifuentes dimita sin tener que desgastarse en una moción de censura que no les entusiasma porque, además, implicaría entregar la baza del Gobierno autonómico a los socialistas a un año de las elecciones.

En la calle

El PP, además de dilatar los plazos, ha optado por extender la sospecha de los currículos falseados a dirigentes de otros partidos que, según el vicesecretario Javier Maroto, deberían estar ya «de patitas en la calle» en lugar de dar lecciones. El responsable de Acción Sectorial citó los casos de los diputados de Ciudadanos Toni Cantó y Miguel Gutiérrez que han incluido en algún momento titulaciones en Pedagogía el primero y un doctorado en Ingeniería el segundo. También recordó que el líder del PSOE de Madrid, José Manuel Franco, dijo ser licenciado en Matemáticas, y el portavoz de la dirección federal, Óscar Puente, obtuvo un máster antes de acabar sus estudios universitarios. También recordó la irregular beca del exnúmero dos de Podemos, Íñigo Errejón, en la Universidad de Málaga.

Rivera reprochó a los populares que «pongan el ventilador» para defender a la presidenta madrileña, y puntualizó que «mentir» en el currículum es «reprochable», pero el máster de Cifuentes es diferente, es «una trama de corrupción». Todos los aludidos por Maroto han desmentido o han dado explicaciones sobre los títulos puestos en cuestión, pero el portavoz de la dirección del PSOE fue más allá y acusó ayer al PP de estar «de mierda hasta el cuello y quiere extender la mierda a los demás. Si tienen un golfo que lo echen, pero que dejen de enmierdar». De paso justificó que su máster en Dirección Política lo cursó entre 1991 y 1992 en la fundación Jaime Vera de su partido, cuando estaba en cuarto de Derecho porque el requisito era una diplomatura previa de tres años.

Cifuentes, entretanto, siguió en silencio aunque ayer se dejó ver en la recepción de los Reyes al presidente de Portugal, Marcelo Rebelo de Sousa.

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