La Rioja

Cascos niega que Fomento amañara adjudicaciones para la trama 'Gürtel'

Cascos, a su llegada ayer a la Audiencia Nacional para declarar en el juicio del 'caso Gürtel'. :: f. villar / efe
Cascos, a su llegada ayer a la Audiencia Nacional para declarar en el juicio del 'caso Gürtel'. :: f. villar / efe
  • El ex secretario general del PP asegura ante el tribunal que solo hablaba con Luis Bárcenas de «arte, toros y fútbol»

madrid. «En el Ministerio de Fomento de mi época eran imposibles los tratos de favor». El que fuera secretario general del PP entre 1989 y 1999 y ministro de Fomento entre 2000 y 2004, Francisco Álvarez-Cascos, negó la mayor. Desmintió tajantemente la versión del cabecilla de la trama 'Gürtel', Francisco Correa, de que él mismo intermedió en la adjudicación de contratos amañados de Fomento y de Medio Ambiente a empresarios a cambio de donaciones al PP.

Álvarez-Cascos, que declaró ayer como testigo de la defensa de Luis Bárcenas en el juicio por la primera época de 'Gürtel', tachó de «inverosímil» la declaración de Correa e insistió en que «jamás» recibió «ninguna llamada ni ninguna indicación (por parte del PP) relacionada con adjudicaciones de concursos» de su Ministerio. Según el testigo, «nunca» recibió tampoco llamadas de Bárcenas pidiéndole que recibiera en Fomento a empresarios afines. Con el extesorero y exgerente del PP, el exministro hablaba, según su versión, de «arte, toros y futbol», pero no de la financiación del partido.

El también expresidente asturiano se esmeró en desmontar la imagen que Correa dio en su declaración de que Fomento era la puerta de entrada de 'Gürtel' y de los empresarios corruptos en la administración central. Según Álvarez-Cascos, el sistema de contratación que él mismo reformó para hacerlo más transparente hacía que no «hubiera cabida» el trato de favor a los empresarios que supuestamente luego donaban dinero negro al PP. El exministro llegó a decir que en el departamento que dirigió durante cinco años era «imposible la manipulación» porque «en aquella época la objetividad, la transparencia y el automatismo estaban asegurados».

Cascos, quien afirmó que él personalmente no tenía responsabilidad ninguna en las adjudicaciones, no obstante también puso la mano sobre el fuego por los altos cargos de que dependían de él, de los que dijo tener la «certeza» de que tampoco recibieron instrucciones del PP para cerrar concursos con ciertas empresas.

«Ningún reproche»

El exdirigente del PP no solo sacó la cara por su antiguo partido, sino también hizo por salvar ante el tribunal a Bárcenas. Dijo que el extesorero nunca tuvo «posibilidad de imposición» en el partido para que se contratará a ciertas empresas a fin de encargarse de las campañas electorales del PP. Era un tema, dijo, del que se ocupaba la Vicesecrataría de Organización, no el gerente. «No tengo ningún reproche a la conducta del señor Bárcenas como gerente», zanjó.

Álvarez-Cascos exculpó al partido, a Bárcenas, pero también a sí mismo. Negó además ser el «P.A.C.» que aparece en los papeles del extesorero. En esa línea, criticó el informe de la Unidad Contra la Delincuencia Económica y Fiscal de la Policía que le relacionó con esas siglas y que le llevó a aparecer «en todos los telediarios de España». El exministro recordó que el propio funcionario que firmó aquel informe luego se desdijo porque esa acusación «carecía absolutamente de fundamento».

Cascos fue el primero de los expesos pesados del PP que declarará como testigo a petición de Bárcenas. A partir de hoy lo harán Javier Arenas, Ángel Acebes, Jaime Mayor Oreja, Rodrigo Rato o Gerardo Galeote.

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