La Rioja

El Gobierno pone en cuarentena el intercambio de gestos entre PSOE y Podemos Aznar advierte a los socialistas sobre la «mayoría alternativa»

Ábalos prepara sus papeles para replicar a Iglesias en el debate de la moción de censura. :: e. naranjo / efe
Ábalos prepara sus papeles para replicar a Iglesias en el debate de la moción de censura. :: e. naranjo / efe
  • El Ejecutivo no cree que los socialistas vayan a intentar conformar una mayoría alternativa que incluya a Esquerra

madrid. El Gobierno ha asistido esta semana como espectador al intercambio de gestos entre el PSOE y Podemos que han roto el hielo en la izquierda. Pero en la Moncloa ponen en cuarentena el «pacto mínimo de no agresión» que parecieron escenificar en el hemiciclo del Congreso Pablo Iglesias y el portavoz interino de los socialistas, José Luis Ábalos. A falta de conocer la evolución de los acontecimientos, el Ejecutivo, escéptico, cuestiona la tesis de que se estén sentando las bases para una nueva moción de censura. Los números, recuerdan, siguen sin dar.

En los análisis del Gobierno las dos opciones que el secretario general electo del PSOE podría explorar para desbancar al PP en el corto plazo resultan igual de improbables a día de hoy. Ni el Gabinete de Mariano Rajoy ve a los socialistas, que el miércoles marcaron distancias con el modelo territorial de Podemos, sumando ahora fuerzas con Esquerra ni parece fácil la alianza de Pedro Sánchez, Pablo Iglesias y Albert Rivera. «En la Transición se decía que la política hace extraños compañeros de cama, pero estos me parecen extrañísimos», apuntó ayer en RNE el portavoz gubernamental, Íñigo Méndez de Vigo.

La dificultad del entendimiento entre las formaciones de la nueva política, Podemos y Ciudadanos, y el quizá elevado coste electoral que para los socialistas podría acarrear un pacto con los independentistas, hace pensar también a algunos cargos del PP que la mano tendida del PSOE a Iglesias es más para dirigir las propuestas contra Rajoy que para diseñar un gobierno alternativo.

Fuentes populares recuerdan la «necesidad» del PSOE de hacerse con la batuta que le corresponde como segunda fuerza política y no ceder la jefatura de la oposición a quien le disputa su propio electorado, Podemos. En este sentido, creen que los socialistas se tomarán su tiempo para recomponer posiciones antes de someterse a las urnas en los próximos comicios generales. Aunque tampoco terminan de fiarse de Sánchez, a quien consideran «imprevisible».

El test del Congreso

Este contexto no resulta del todo halagüeño para el PP. Aunque es cierto que la moción de censura de Podemos ha evidenciado que sigue sin haber alternativa a Rajoy, una vez se celebre este fin de semana el congreso que confirmará a Pedro Sánchez secretario general, el PSOE tendrá manos libres para pactar con Podemos o con Ciudadanos con el objetivo de desgastar al Gobierno en la Cámara baja.

El portavoz parlamentario de los populares, Rafael Hernando, instó ayer a los socialistas a elegir entre la oposición constructiva, que no excluye los acuerdos con el PP, o la «trinchera» de Podemos y los rupturistas. En realidad, acostumbrados a las reprobaciones políticas y a la dureza de las sesiones de control, lo que temen los populares son las alianzas que permitan a la oposición ir derogando la obra legislativa de Rajoy.

Los próximos plenos en la Cámara baja, los últimos de este periodo de sesiones, se convertirán por ello en un buen test para evaluar el estado de las fuerzas parlamentarias, comprobar si el Gobierno saca adelante sus decretos, si los partidos se anotan éxitos como la reforma del sistema de elección en RTVE y hasta dónde llegan las comisiones de investigación.

El PP confía en que, al menos, se mantenga la pauta de los últimos ocho meses y que el Gobierno pueda seguir salvando las iniciativas «importantes». Es decir, el techo de gasto, que tendrá que aprobar el Parlamento en julio, los Presupuestos de 2018 y las principales reformas de la legislatura.

La fundación de José María Aznar aconsejó ayer a los socialistas «pensárselo dos veces» en su congreso federal si el nuevo PSOE aspira a una «mayoría alternativa» con «populistas, independentistas y portavoces del terrorismo». Se refiere FAES a los partidos que han apoyado la moción de censura: Podemos, Esquerra y Bildu. El documento reprocha, además, «la ridícula arrogancia» de Pablo Iglesias, que condenó a Aznar a pasar a la historia como el presidente de la mentira y la guerra.

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate