La Rioja

La Generalitat recurrirá a los voluntarios para organizar el referéndum

  • Puigdemont avanza que la consulta necesitará 4.500 agentes electorales, que serán ciudadanos formados para la ocasión

barcelona. La celebración del referéndum catalán aún está en el aire porque se desconoce qué medidas tomará el Gobierno para impedir la votación y no se sabe cuál será la respuesta posterior del Ejecutivo catalán. Sin embargo, después de fijar la fecha y la pregunta de la consulta, la Generalitat va revelando poco a poco elementos clave del dispositivo del 1-O. El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, anunció ayer que en quince días dará a conocer todos detalles técnicos, logísticos y legales de la votación, que necesitará 4.500 agentes electorales, 8.500 urnas y unas 76.500 personas para las mesas.

Los agentes electorales, que son las personas que forman parte del operativo logístico, no serán funcionarios, sino que serán ciudadanos «voluntarios», formados para la ocasión para colaborar con el referéndum. Puigdemont precisó que «nadie será forzado a nada», en referencia a los temores mostrados en las últimas semanas por los sindicatos de los funcionarios sobre los riesgos que podían correr los empleados públicos si se veían obligados a participar en el referéndum. Como alternativa, el Gobierno catalán pondrá en marcha una «bolsa de voluntarios», de tal manera que podrá implicarse en la organización de la votación quien quiera. El objetivo del Gobierno catalán es organizar un referéndum con «todas las garantías» y homologable a los estándares internacionales.

El concepto de voluntarios, en cualquier caso, recuerda al 9-N, y al modelo ideado por el expresidente Artur Mas, que organizó un proceso participativo y lo dejó en manos de los voluntarios para tratar de esquivar (sin éxito, pues con posterioridad fue condenado por desobediencia) la suspensión del Constitucional.

Una de las incógnitas es cómo hará el Gobierno catalán el sorteo para las mesas. La Generalitat carece de un censo oficial, que está en manos de la administración central. Son nueve personas por mesa (tres titulares, tres suplentes y otros tres suplentes de reserva). Para el 9-N, la Generalitat recurrió a voluntarios y en esta ocasión podría verse obligado a hacer lo mismo, pues habrá ciudadanos que se negarán a participar en una votación que será ilegal. Este será uno de los detalles que revelará el Ejecutivo autonómico en quince días, además de cómo hará el censo, cuáles serán las bases «legales» que «avalarán» el referéndum, cuándo empezará la campaña institucional, cuándo se creará una comisión de expertos internacionales y quién integrará la junta electoral.

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