La Rioja

'La Tigresa' sale de la cárcel tras 23 años obsesionada por ocultar su imagen

  • Idoia López Riaño, condenada por 23 asesinatos, abandonó la prisión disfrazada y en la moto de su novio

zaballa (álava). Idoia López Riaño, 'La Tigresa', abandonó ayer la prisión alavesa de Zaballa con la intención de convertirse en invisible. La terrorista, condenada a más de 500 años de prisión por 23 asesinatos de los que ha cumplido 23 años, dejó la cárcel protegida por un paraguas con el que se cubrió la cara para no ser reconocida; ataviada con una gorra y gafas de sol y realizando cambios de vehículos casi en marcha -se pasó de una furgoneta a una moto en una curva- para evitar ser perseguida. La moto la conducía el también antiguo miembro de ETA Joseba Arizmendi Oyarzabal, de 46 años. Este terrorista fue condenado por dos asesinatos cometidos en la década de los noventa y cumplió 23 años en la cárcel.

Aunque la terrorista ha pedido perdón por sus crímenes y la propia banda le ha expulsado de la organización, esa obsesión por que su imagen se borre de la actualidad revela el temor de Idoia López Riaño, de 53 años, a que se la vuelva a relacionar con un pasado por el que fue temida en todo España.

Según fuentes próximas a López Riaño, ella pretende ahora rehacer su vida y teme que sea imposible si se le sigue relacionando con los 23 asesinatos que cometió y con su militancia en el 'comando Madrid'. En prisión ha sido cuidadora de perros, ha atendido a enfermos terminales, trabajó de camarera, se sacó el carné de conducir y escribió una carta en la que lamentaba su pasado etarra, texto que para sus víctimas es insuficiente. Su detención tuvo lugar en 1994 y desde entonces el mundo ha cambiado. ETA ha dejado las armas y una nueva generación de jóvenes ha accedido al voto. Pero a ella sólo le obsesiona que su famoso rostro se olvide.

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