La Rioja

Sánchez recibe el aval de su grupo parlamentario a la abstención en el debate

  • Sólo el veterano Cipriá Ciscar aprovecha para justificar que esa fuera también la posición en la investidura de Rajoy

Madrid. La calma ha regresado al grupo parlamentario socialista. Al menos, de momento. Los diputados del PSOE se reunieron ayer para fijar su posición en el debate que celebra hoy en la Cámara baja sin el más mínimo ruido. La cita apenas duró veinte minutos; los que llevaron al portavoz interino, José Luis Ábalos, explicar su apuesta por la abstención y a la inmensa mayoría de los asistentes a asentir.

Sí hubo, aún así, una intervención ligeramente crítica. Pero no con la decisión de abstenerse como tal sino con la interpretación que buena parte del partido, los 'sanchistas', hicieron en su momento de la postura adoptada en la investidura de Mariano Rajoy. El que fuera secretario de Organización del PSOE entre 1994 y el 2000, Cipirá Ciscar, aprovechó la reunión para defender que del mismo modo que ahora no se está avalando al Gobierno del PP con la abstención, tampoco se hizo en octubre de 2016. «No es no, sí es sí y abstención es abstención», dijo.

No obtuvo respuesta. Entre otras cosas, porque no todos, incluido Ábalos, entendieron el mensaje. O eso esgrimieron. A quién sí fue más fácil captar fue a la gallega Lola Galobart, que tampoco puso pega a a la postura frente a la oferta de gobierno que pueda plantear Pablo Iglesias pero sí recriminó al portavoz que la noticia llegara antes a los medios que a los propios diputados.

Compañeros de viaje

El actual mando del PSOE -meramente virtual, dado que Pedro Sánchez no tiene aún ejecutiva- se inclinó por el voto en blanco en lugar de por el 'no' para lanzar a Podemos un recado: que a partir de ahora, aspira a colaborar con ellos. «Si alguien quiere seguir instalado en la pelea con los que deben ser compañeros de viaje, me parece un grave error», argumentó Ábalos.

Su discurso siempre ha sido que Rajoy es perfectamente censurable, pero Iglesias no es presidenciable. Los socialistas acusan al líder podemista de hacer un 'paripé' con un asunto muy serio porque presentó la moción sin consultar con el resto de fuerzas políticas y porque ni siquiera esperó a que el PSOE tuviera una nueva dirección. Por eso mismo, Ábalos, encargado de defender la posición del partido ante el pleno, acusará al candidato de falta de seriedad.

Sánchez, sin escaño desde su dimisión previa a la investidura de Rajoy, no rechaza presentar él mismo una moción en el futuro, pero sólo si cree que puede prosperar. Su objetivo es demostrar que el PSOE es la izquierda «útil» .

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