La Rioja

El Gobierno acusa a la Generalitat de «provocar»

  • Reprocha a los independentistas que busquen «la reacción del Estado» para movilizar a sus alicaídas bases

madrid. Nada se movió en la Moncloa cuando el viernes Carles Puigdemont anunció la fecha y la pregunta del referéndum independentista. Y hubo que esperar hasta ayer para que la vicepresidenta del Gobierno se pronunciara sobre los últimos pasos del independentismo. Soraya Sáenz de Santamaría relativizó tanto el anuncio en el Palau de la Generalitat como la concentración del domingo en apoyo de la consulta. «Necesitan tensionar», zanjó la número dos del Ejecutivo.

La tesis que hilvanó la vicepresidenta sitúa a los independentistas interesados en «movilizar» a sus bases antes de convocar unos comicios autonómicos anticipados, que es hacia donde se encamina, según el Gobierno, el proceso secesionista. Entiende Sáenz de Santamaría que el respaldo social a los impulsores de la ruptura decrece, que la gente está «hastiada» de la misma «matraca» y que sólo entrando en confrontación con el Ejecutivo puede la Generalitat invertir la tendencia. «Se busca provocar, se busca una reacción por parte del Estado, se busca el victimismo», insistió en una entrevista en TVE.

Es por eso que en la Moncloa se ha apostado por la contención, por no «sobreactuar». Así lo acordó el Gobierno en las conversaciones que mantuvo la semana pasada con el PSOE y Ciudadanos.

En el medio plazo, el Ejecutivo espera que unas elecciones cambien el panorama y permitan «abrir una senda de diálogo». Mientras tanto, la única vía que desde la Moncloa se ofrece a Puigdemont es la de las Cortes Generales. Aunque Sáenz de Santamaría reprocha al presidente catalán que pretenda debatir sin someter su propuesta al voto de los diputados: «Con lo que le gusta que vote todo el mundo, nos quiere prohibir que votemos en el Congreso».

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