La Rioja

La presidenta cree que hay una mano negra que quiere truncar su carrera

La presidente de la Comunidad de Madrid cree que hay una mano negra detrás de la difusión del informe de la Guardia Civil sobre unas presuntas irregularidades suyas en la adjudicación de contratos. «En las casualidades no creo, y en política muchísimo menos», dijo Cristina Cifuentes, que entiende que el daño a su carrera política ya está hecho porque aunque el juez y la Fiscalía no hayan visto razones para investigar su conducta «la sospecha» sobre su honradez ya está instalada.

Cifuentes no dio nombres pero está convencida de que existe «un claro intento» de perjudicar su carrera política, una carrera que pasaba por buenos momentos tras su denuncia ante la Fiscalía de las actividades de su antecesor en el Canal de Isabel II y que precipitaron la 'operación Lezo' y el encarcelamiento de Ignacio González. Su nombre, incluso, se sumó al ramillete de dirigentes del PP que podrían optar a la sucesión de Mariano Rajoy.

«No voy a hacer hipótesis, no señalo a nadie, no sé de dónde viene esto», comentó con cautela, pero no se resistió a comentar que ella no tiene «áticos», a diferencia de González, que es propietario de uno de lujo en Marbella y cuya compra es investigada por un juez. Alguien, prosiguió, quiere «seguir embarrando todavía más el terreno de juego» al meterle a ella en el saco de la corrupción, y aunque «luego haya un desmentido, da lo mismo», la gente dice «otra, esta ya está».

Cifuentes habló el martes con Mariano Rajoy pocas horas después de que se hiciera público el informe que apreció de indicios de presunto delito de prevaricación y cohecho cuando presidía la mesa de adjudicaciones en la Asamblea de Madrid. Según fuentes del entorno de la presidenta, recibió su respaldo. El presidente del Gobierno ratificó esa impresión y señaló ayer en el Congreso que confía «absolutamente» en Cifuentes.

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