La Rioja

Todo el Gobierno catalán firma hoy un compromiso con el referéndum

  • Puigdemont y Junqueras tratan de cerrar la crisis del independentismo

barcelona. A escasos cinco meses para la fecha límite de la celebración del referéndum, el presidente de la Generalitat, el vicepresidente y todos los consejeros reafirmarán hoy su «compromiso» con la consulta en un acto solemne en el Palau de la Generalitat.

El Gobierno catalán en bloque, incluidos altos cargos, suscribirá un manifiesto, que tendrá toda la carga simbólica, pero no se espera que tenga ningún valor jurídico para evitar las acciones judiciales antes de tiempo. La Generalitat quiere aprovechar el acto para insistir, pensando en el Gobierno central, cuya vicepresidenta visita este viernes Barcelona, que no piensa dar marcha atrás en su intención de celebrar un referéndum, a pesar de que la sombra de la inhabilitación se cierne sobre todos los que firmen la convocatoria.

Sin embargo, el acto adquiere en esta ocasión relevancia en clave interna porque se ha instalado en la política catalana que la celebración de la consulta es inviable, no solo porque al Ejecutivo catalán se le ha echado el tiempo encima con los preparativos técnicos, sino sobre todo por las trabas legales que va a poner el Gobierno central.

Puigdemont y Junqueras se han visto obligados a tratar de enviar un mensaje de unidad y de cierre de filas con el proceso soberanista, después de varias semanas en las que los principales actores del secesionismo han aireado en público sus diferencias y no han ocultado que se miran de reojo ante las dificultades para culminar el proceso y porque piensan en elecciones.

Enfrentamientos

La crisis en el independentismo se desató con toda su crudeza, tras la publicación de una grabación al número tres del PDeCAT, David Bonvehí, en la que reconocía que el partido buscaría un candidato «autonomista» en caso de que fracasara el proceso. El PDeCAT acusó a Esquerra de grabar el audio y de filtrarlo a la prensa y amenazó con acudir a la Fiscalía. Finalmente, no denunció los hechos, pero el episodio ha aumentado las desconfianzas entre socios.

Además, trascendió un choque entre el departamento de la Vicepresidencia, en manos de Esquerra, y el de Gobernación, del PDeCAT, por el encargo para comprar las urnas del referéndum. Puigdemont, además, leyó la cartilla a sus consejeros y les dijo que ahora es el momento de bajarse del barco si a alguno le tiemblan las piernas.

El último desencuentro se ha producido esta semana. Junqueras se mostró favorable a la declaración unilateral de independencia, mientras que sus socios le exigieron que se centre en la consulta. El acto de este viernes tratará de escenificar que el soberanismo vuelve a trabajar unido y que se pone las pilas para el tramo final del proceso. La Diada de Sant Jordi, el domingo, marcará, el lanzamiento de la campaña de la consulta por parte de la ANC y además el pacto nacional por el referéndum llenará Cataluña de mesas (mil) para recoger firmas a favor del derecho a decidir.